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Fallece Charo Piñeiro, histórica profesora de Didáctica en la Escuela de Magisterio

Gallega de origen, hizo de Oviedo su casa, se casó con el lingüista Jesús Neira y junto a él publicó el “Diccionario de los bables de Asturias”

Charo Piñeiro, en una imagen reciente | LNE

María del Rosario Piñeiro Peleteiro (Cotobade, Pontevedra, 8 de septiembre de 1935), histórica profesora de Geografía y Didáctica de las Ciencias Sociales en la Escuela de Magisterio, falleció ayer en Oviedo a los 86 años. Llevó una vida plena y lúcida hasta el final y solo flaqueó hace tres días, cuando unas dolencias pulmonares la llevaron a ingresar en el Centro Médico. Serena, se despidió con entereza de sus tres nietos –Juan, Penélope y Julieta– y de sus dos hijos: Rosario Neira, profesora de Didáctica de Literatura Infantil en la Universidad de Oviedo, y Chus Neira, periodista de LA NUEVA ESPAÑA, además de su hija política, Marta Friera, también profesora universitaria.  

El destino de una oposición con buena nota, pero no suficiente para permanecer en su querida Galicia, llevó a Oviedo a Charo Piñeiro, una joven de 24 años graduada en Geografía e Historia en la Universidad de Santiago de Compostela y diplomada en Psicología en la Universidad Central de Madrid. 

Un encuentro casual en Oviedo, a la puerta de la entonces Escuela Normal, donde Charo había logrado plaza, marcó la vida de la profesora. Era 17 de junio de 1960 y el lingüista Jesús Neira, 19 años mayor, se la cruzó a la entrada del centro y le deseó suerte ante los exámenes de ese día. La había confundido con una alumna, cuando en realidad ella acudía a examinar a los matriculados por libre. Suerte hubo, porque acabaron cortejando y se casaron. Llevaron una vida feliz en común hasta el fallecimiento del profesor, en 2011. Junto a él firmó Rosario Piñeiro el “Diccionario de los bables de Asturias”.  

Aunque hacía ya años de su jubilación, en 2005, mantenía trato con un amplio grupo de sus alumnos. Lo hacía en persona, últimamente mucho por teléfono y también por un WhatsApp que manejaba con soltura. Lo usó hace un par de días para contarles que no se encontraba del todo bien, antesala de una noticia que ayer retumbó en los cimientos de la vieja Escuela Normal, después Escuela de Magisterio y ahora Facultad de Formación del Profesorado y Educación de la Universidad de Oviedo. 

Fueron 45 años de docencia en los que también dedicó infinitas horas a la investigación. En 1991 presentó su tesis doctoral en la Universidad Complutense de Madrid bajo la dirección del doctor Rafael Puyol. Era un análisis poblacional del alumnado de la Escuela de Magisterio entre 1931 y 1980.

Especializada en Geografía, trabajó sobre los juegos de simulación en la Enseñanza Primaria y Secundaria; estudió la comprensión del mapa y su didáctica –en intensa colaboración con Pura Gil– desde el periodo de Educación Infantil hasta Secundaria, y también profundizó en la enseñanza de los conceptos geográficos. Sus trabajos de investigación dieron lugar a nuevos métodos de enseñanza y estudios con niños de diversas edades, así como su participación en cursos impartidos en varias universidades españolas.

Sus compañeros de departamento recuerdan a Charo Piñeiro como una profesora exigente, rigurosa e intensamente dedicada a su trabajo. La capilla ardiente se encuentra en el tanatorio El Salvador. El funeral se celebra mañana, sábado, a las doce del mediodía, en la iglesia de San Francisco de Asís, en la plaza de la Gesta. A continuación, será trasladada a Pola de Lena, donde será enterrada junto a su marido.

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