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Los Servicios Sociales del futuro llegan a Oviedo: más discreción para el usuario y seguridad para el funcionario

El Ayuntamiento inicia la reorganización del área con 258.000 euros para mejorar los accesos y la discrección en las unidades del Cristo y Vallobín

El edificio de la calle Campomanes que acogerá la nueva Unidad de Trabajo Social del Ayuntamiento. | Irma Collín

Acabar con las barreras arquitectónicas, dotar de más medidas de seguridad a los trabajadores y cuidar escrupulosamente la privacidad de los usuarios. Sobre esos tres ejes gira la ambiciosa reorganización con la que el Ayuntamiento quiere poner en marcha en Oviedo los Servicios Sociales del futuro. El proyecto es ya una realidad, pues la última junta de gobierno acaba de adjudicar por 258.000 euros los trabajos para llevar estas mejoras a las Unidades de Trabajo Social del Cristo y Vallobín. Su culminación llegará en 2022, cuando está previsto acometer la creación de un nuevo punto de atención de última generación mediante una inversión de 400.000 euros en las nuevas dependencias municipales de la calle Campomanes.

Los detalles de los planes de obra en El Cristo y Vallobín desvelan por dónde van los tiros de la idea que tiene la concejala delegada de Políticas Sociales, Leticia González, para su área. Las actuales instalaciones serán reordenadas para crear despachos individuales de tamaño similar y separados del resto de dependencias por mamparas de doble vidrio. El cambio permitirá a los trabajadores ganar en luminosidad y seguridad, pues en todo momento serán vistos por sus compañeros desde fuera. Al mismo tiempo, la oficina estará insonorizada para garantizar la privacidad de los usuarios que casi siempre suelen acudir a estas instalaciones a buscar soluciones para problemas personales.

Los trabajos incluyen también la creación de rampas y eliminación de todo tipo de barreras arquitectónicas. “Seguiremos avanzando en los objetivos de lograr una accesibilidad universal a las instalaciones del Ayuntamiento”, explica González en relación a unas actuaciones entre las que se encuentra también la utilización de una pintura más clara para las paredes, capaz de mejorar la entrada de luz en los equipamientos. Además, en las recepciones de los edificios se reservarán espacios específicos reservados para las sillas de ruedas y los carritos de bebé.

En materia de seguridad, la mayor “transparencia” de las oficinas complementará servicios ya existentes como la vídeo vigilancia o la existencia de botones de emergencia, utilizados para alertar a las fuerzas de seguridad cuando se producen episodios violentos por parte de algunos usuarios. “El cuidado de los trabajadores es otra de nuestras obsesiones”, indica la concejala delegada de un área en el que comparte responsabilidades con la también edil popular Conchita Menéndez.

Poner al día la UTS de Vallobín, con sede en los números 76 y 78 de la calle Vázquez de Mella, donde trabajan a día de hoy una decena de personas, supondrá una inversión de algo más de 141.000 euros. La unidad del Cristo, en el número 1 de la calle Burriana y con una plantilla de media docena de trabajadores sociales y educadores, se llevará los 116.000 euros restantes del proyecto. En ambos equipamientos se acondicionarán también espacios más amplios para el personal administrativo.

Ambas obras supondrán un aperitivo antes de la apuesta más fuerte del equipo de gobierno para reordenar los Servicios Sociales este mandato. El Consistorio cerró hace un año la adquisición por algo más de medio millón de euros de los bajos y la primera planta del edificio del número 14 de la calle Campomanes. La intención del ejecutivo es adjudicar a lo largo del próximo año unas obras valoradas en más de 400.000 euros que permitirán crear unas dependencias “de vanguardia” para los Servicios Sociales municipales.

Nuevas instalaciones

Las instalaciones estarán dotadas de dos accesos, contarán con siete espacios diferenciados. En los bajos habrá una recepción con servicio de vídeo vigilancia, un espacio con tres puestos de atención ciudadana, una zona dedicada al personal administrativo, otra unidad de despachos para técnicos municipales, una sala de reuniones. En la primera planta se centralizará toda la atención telefónica.

Con este nuevo equipamiento, se centralizarán varios servicios repartidos por la calle Quintana y otras oficinas de titularidad municipal. En ningún caso se cerrará ninguna de las unidades de trabajo social, sino que se utilizará la de Campomanes como referente para las ya existentes. “Hemos dado un paso muy importante con Vallobín y El Cristo y ahora nuestra prioridad es sacar adelante cuanto antes el proyecto de Campomanes”, declara Leticia González.

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