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El Ayuntamiento y un fondo de inversión negocian repartirse las tres plantas del centro comercial del Calatrava

La entidad financiera suiza y el Consistorio buscan de manera conjunta una solución para relanzar la fallida galería de la mano del comercio y los congresos

La entrada del centro comercial del Calatrava, antes de su cierre. | | MIKI LÓPEZ

El fondo suizo que se ha terminado quedando con el centro comercial del Calatrava negocia ahora con el Ayuntamiento para articular un proyecto conjunto. La entidad financiera, Stoneweg, se ha terminado quedando con la fallida galería en el transcurso de su concurso de acreedores. Además del edificio, también ha asumido los dos millones de euros que la anterior propietaria había contraído con el Consistorio por el sucesivo impago del IBI. El pago de la deuda, explican fuentes municipales, no entra dentro de las conversaciones: “Se cobrará sí o sí”. Lo que se debate actualmente es el reparto de las tres plantas del centro comercial. La idea municipal es gestionar una parte de la fallida galería para anexionarla al Palacio de Congresos.

Fuentes del fondo de inversión confirmaron ayer su voluntad de encontrar, junto al equipo de gobierno local, una solución “que sea positiva para la ciudad”. Así, si las conversaciones llegan a buen puerto, el centro comercial se partiría en dos. Los nuevos dueños se quedarían con un espacio comercial más reducido y el Consistorio ganaría más espacio para su recinto ferial.

Una vez se cierre el procedimiento concursal en el que está inmerso el centro comercial, el Ayuntamiento y el fondo de inversión seguirán con unas conversaciones que se han ido intensificando durante los últimos meses y que tendrán uno de sus puntos críticos la próxima semana, cuando los representantes del fondo se reúnan en Oviedo con el teniente de alcalde Nacho Cuesta. Otro de los puntos que servirán para negociar será una moratoria en el pago del recibo del IBI, algo que sí está sobre la mesa.

En el último informe de los administradores concursales (el despacho asturiano Prendes & Caicoya) se recoge un correo en el que el fondo de inversión da su conformidad a quedarse con el centro comercial y en el que añade que está “negociando con el Ayuntamiento de Oviedo para alcanzar un acuerdo que permita garantizar la viabilidad del activo”. Lo que se está elaborando ahora es la fórmula jurídica por la que se articulará el reparto de los locales.

El fondo, uno de los más grandes de Europa en el mundo inmobiliario, admitió ayer haber pulsado el mercado buscando un comprador sin éxito. “El Calatrava es un activo que quema”, decía ayer una de las fuentes más próximas a las negociaciones.

La entidad financiera parece haber abandonado la idea de encontrar un comprador y está buscando ahora otras opciones de la mano del gobierno local para “perder lo mínimo” de los cinco millones que le debía RPPSE (la antigua propietaria).

El fondo no quiere quedarse con un edificio que solo genere gastos, por lo que abre la puerta a reducir sus dimensiones. Con menos suelo, el IBI a pagar será radicalmente menor y, gracias a la gestión de la administración concursal, los nuevos propietarios no estarán sujetos al contrato de alquiler por un elevado número de plazas de aparcamiento que ascendía a unos 700.000 euros anuales.

“Siempre hemos dicho que el Calatrava ha tenido una gestión desdichada, pero un Ayuntamiento responsable solo puede implicarse para encontrar una solución a lo que hoy es un problema para la ciudad”, explicaba ayer Nacho Cuesta. El teniente de alcalde matizaba que la deuda que ha asumido el fondo al aceptar quedarse con el centro comercial “no es negociable” y que el único desembolso que planea hacer el Ayuntamiento es “la inversión necesaria” para adecuar los locales que pueda obtener con las negociaciones.

Para ampliar el Palacio de Exposiciones o generar unos espacios que “dialoguen” con el recinto congresual, el Consistorio está buscando socios. La Cámara de Comercio, por ejemplo, lleva meses tendiendo la mano para dar su apoyo en la gestión de ese espacio.

Desde que el despacho asturiano se hiciera cargo del activo el pasado mes de febrero y, a pesar de haber reducido los costes al mínimo, se han generado 850.000 euros de deudas. De esa cantidad solo se han podido pagar unos 280.000 porque la caja de RPPSE Espacio Oviedo lleva meses a cero. El medio millón de euros restante también deberá abonárselos a sus acreedores el nuevo propietario.

De momento, no hay una decisión tomada sobre el futuro del centro comercial, pero están sentadas las bases para conseguir una galería de unas dimensiones adecuadas para “una ciudad que ha colmatado su ámbito comercial”, como apuntaba ayer el concejal de Urbanismo y para mejorar una infraestructura que este año ya ha dado réditos como la celebración del World Cheese Awards.

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