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Oviedo llora a Paco Guisasola: “Un hombre recto y trabajador que nunca hizo mal a nadie”

Antiguos trabajadores, amigos y colegas despiden al dueño del histórico negocio de Melquíades Álvarez, fallecido este viernes

Paco Guisasola, en una imagen de 2010, cuando cerraron los almacenes. | LNE

Hace más de diez años que Paco Guisasola (1935-2021) decidió que era el momento de cerrar su negocio, Almacenes Guisasola. A principios de 2010 pensó que le había llegado el momento de la jubilación. Más de una década después, los trabajadores de la histórica empresa –con setenta años de historia en la calle Melquíades Álvarez– dejaron coronas sobre el féretro del que fue su jefe, pero también su amigo.

La familia del empresario del textil al por mayor, fallecido el viernes, no dejó de recibir visitas en el tanatorio Los Arenales. Todos los que pasaron a dar el pésame a la familia destacaban una cosa del empresario Francisco Martínez-Guisasola: que había sido “muy buena persona”.

Sus tres hijos, Javier, Armando e Ignacio corroboraban las impresiones de sus amigos. “Cuando decidió cerrar quiso pagar hasta el último céntimo a todos los trabajadores y proveedores y el remanente de lo que quedaba en el negocio se vendió en un mercadillo”, recordaban. De aquella iniciativa se sacaron 23.000 euros que se repartieron entre Cáritas y la Cocina Económica, como apunta Ignacio, economista, que llevó durante años las cuentas de la empresa familia.

Ignacio Martínez-Guisasola apunta, como sus dos hermanos, al carácter trabajador de su padre como una de las características más reseñables de su figura. Era “el primero en llegar al local” todos los días, “daba igual que estuviese en Salinas o en Ribadesella”.

De su etapa trabajando con su padre también recupera otras anécdotas. Almacenes Guisasola fue el primer distribuidor en Asturias de Amancio Ortega, cuando todavía operaba como Confecciones Goa, S. L., germen de lo que después sería Zara. La empresa textil ovetense fue la que distribuyó las primeras batas de la familia Ortega en la región. Paco Guisasola visitó Arteixo en varias ocasiones y, cuando en 2010 le comunicaron al magnate gallego el cierre de la tienda que le puso en el mapa asturiano, este lamentó la pérdida para el sector. “Qué pena”, les contaron a los Martínez-Guisasola que dijo el empresario.

Antes de hacerse cargo del negocio familiar, Paco Guisasola estaba centrado en el deporte. Su hijo Armando, arquitecto de profesión, narraba que siempre fue “muy deportista”. De joven llegó a entrenar con el Real Oviedo y después se centró en el esquí. “Cogía el autobús y subía andando desde Puente Los Fierros cargando con el equipo”, explicaba. Dos horas de caminata para volver a bajar al autobús esquiando. Participó en un campeonato de España y quiso ser monitor de esquí en Suiza, pero sus padres le hicieron volver para trabajar en el negocio familiar. Aunque le quedó menos tiempo, transmitió ese amor por el deporte a sus hijos, a los que obligó a iniciarse en el golf.

Conoció a su mujer, Margarita Campa, en la Escuela de Negocios. Ella también procedía de una familia de comerciantes y juntos compartieron una vida de trabajo y también satisfacciones familiares, con tres hijos y seis nietos. Años después tuvo que hacerse cargo de todo. Sus padres fallecieron en un trágico accidente de tráfico en 1972. Con 38 años tuvo que ponerse al frente. Sus hijos le recuerdan como un hombre “recto”, “de valores cristianos” y que “nunca hizo mal a nadie”.

El ginecólogo Javier Martínez-Guisasola asegura que su padre nunca habló “mal de nadie”. Algo complicado en el mundo empresarial. Si alguien le hacía algo malo, él le excusaba diciendo que “así son los negocios”. Sus hijos coinciden en que su padre, un hombre “sencillo y discreto”, tuvo éxito gracias al esfuerzo y el juego limpio. “Nunca quiso dejar a nadie atrás, a ningún trabajador, a ningún compañero”, explica Ignacio, que dice haber tenido la confirmación en el cariño que le han brindado a la familia después el fallecimiento de su padre.

El funeral se celebrará mañana, lunes, en la basílica de San Juan el Real, a las 12.00 horas.

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