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El albergue recibió 2.818 peregrinos pese a abrir solo medio año en 2021

“Habríamos batido récords sin las restricciones”, se lamentan los responsables del equipamiento, que dobló la ocupación de 2020

Peregrinos en el albergue de Oviedo el pasado mes de agosto. | Irma Collín

El año Xacobeo, unido a la ambiciosa campaña “Oviedo, origen del Camino” permitieron al albergue de peregrinos El Salvador cerrar el 2021 con unas dignas cifras de 2.818 usuarios a pesar de haber estado cerrado hasta bien entrado el mes de mayo y tener que retomar la actividad con restricciones de aforo. La cifra supone más del doble de los 1.257 visitantes recibidos en el aciago 2020, pero se quedan lejos de los 6.285 amantes de las rutas jacobeas que pernoctaron en la ciudad en 2019 cuando no había limitación alguna para la utilización de las 65 camas disponibles del local situado a uno de los lados del Seminario Metropolitano de Prao Picón.

Si bien en 2020 el albergue apenas estuvo abierto cuatro meses hasta que se decretó su cierre el 26 de octubre, en 2021 las dependencias pudieron retomar la actividad el 17 de mayo. En algo más de siete meses, se retomó cierta normalidad, aunque la exigencia de que en las habitaciones solo hubiese personas del mismo grupo mermó mucho la ocupación. “Tenemos 14 habitaciones y si vienen 14 personas por libre ya estamos llenos”, declara Pablo Sánchez, tesorero de la asociación Astur-Leonesa de Amigos del Camino de Santiago, encargada de la gestión del lugar de parada por excelencia para los peregrinos de Oviedo.

Los gestores aceptan con resignación unas cifras que, a su juicio, habrían sido memorables de no haber sido por el “dichoso” coronavirus. “Calculábamos tener entre 7.000 y 9.000 personas y batir récords por aquello del año Xacobeo, pero todo se fue al traste por las restricciones”, explica Sánchez, que con la llegada de la sexta ola afirma notar un nuevo declive en la llegada de visitantes atraídos por las rutas jacobeas. “Se nota que hay miedo y la gente o no viene o busca otras alternativas”, añade el entusiasta del Camino.

Desde la asociación llevaban mucho tiempo esperando por este año Xacobeo para recibir un aluvión de visitas. En 2019 pasaron por el albergue 6.285 peregrinos y el trabajo de promoción de la capital asturiana como punto de partida de la historia de las peregrinaciones a Santiago hacía presagiar un “boom” de personas demandando cama en las instalaciones a las que se accede desde la calle Leopoldo Alas.

Ahora el colectivo de amigos del Camino pone todas las esperanzas en que el albergue pueda permanecer abierto todo este año y aprovechar la decisión del Vaticano de ampliar la conmemoración del Año Santo a 2022 para poder mejorar considerablemente el número de pernoctaciones. “Todo dependerá de cómo se desarrollen los acontecimientos, aunque ahora con tantos contagios no somos muy optimistas”, apuntan.

La captación de peregrinos y turismo religioso es una cuestión prioritaria del Ayuntamiento de cara a la celebración de la Feria Internacional de Turismo (Fitur) en Madrid entre el miércoles y el domingo de la próxima semana. La campaña “Oviedo, origen del Camino” acaparará una de las jornadas de actos en el stand de la capital asturiana con la intención de seguir apostando por el turismo nacional como motor y aliado para afrontar el reto de la desestacionalización turística.

Las Pelayas

Por otra parte, desde el albergue de peregrinos saludan la intención municipal y regional de crear un nuevo albergue con más capacidad en el monasterio de San Pelayo, aunque reconocen que se trata de un viejo proyecto “todavía muy verde”. A su juicio, la actuación que incluye la creación de una puerta desde el Monasterio hacia la Catedral supondría un salto de calidad para el turismo jacobeo “por su excelente ubicación” junto a San Salvador.

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