Más de una veintena de bomberos, en su mayoría del cuerpo municipal de Oviedo dieron esta mañana la voz de alarma. "No podemos atender dos servicios a la vez por la falta de personal, se está jugando con la seguridad de la gente y de los trabajadores". La plantilla denuncia que en cinco años se ha visto reducida de los 80 a los 64 efectivos. Una merma que, aseguran, se está traduciendo en turnos nocturnos de ocho personas que casos como el reciente incendio de un garaje en la calle Santa Susana obliga a pedir refuerzos a los parques del Principado "dejando en ocasiones a muchos concejos del centro de Asturias desprotegidos".

El efectivo local, Emilio Martínez, subraya que mientras otros consistorios como Gijón o La Coruña mantienen un centenar de bomberos, en Oviedo el número no para de caer. "Estamos ante un auténtico desmantelamiento del servicio", indica, asegurando que las estrecheces de recursos humanos ha hecho pasar los turnos de diez personas en el parque a nueve en horario diurno y ocho durante muchas noches en poco tiempo. "Se están planteando incluso reducirlos porque dicen que con cinco es suficiente por ley, pero obvian los protocolos que en ese caso impedirían utilizar, por ejemplo, la autoescalera", indicó el representante de UGT, Iván González.

Los bomberos ovetenses cuentan en su reivindicación con el respaldo de los bomberos del Principado de Asturias, los cuales están viendo como cuando hay alguna incidencia de relativa consideración son desplazados a Oviedo para tapar las carencias del servicio municipal. "Los primeros 20 y 30 minutos son claves y con esta manera de proceder no se llega a tiempo", indicó Alberto Martínez, bombero del SEPA y representante de la Corriente Sindical de Izquierda.

Indican los efectivos para pedir la intervención del cuerpo regional es precisa la activación del plan de emergencias por parte del Alcalde o el concejal de Seguridad Ciudadana. Este trámite, indican, implica un tiempo de reacción bastante superior al que tendrían los bomberos del Ayuntamiento de contar con suficiente personal.

A este respecto, critican que mientras se reduce de manera progresiva la plantilla, los efectivos se ven obligados a prolongar sus jornadas para cubrir las lagunas generadas a consecuencia de tanta vacante. "En los dos últimos años se han sumado 12.000 horas extra, que se han traducido en 400.000 euros. Para eso si hay dinero", reprocha Emilio Martínez al equipo de gobierno local de PP y Ciudadanos, mientras Iván González exige dedicar ese dinero a contrataciones. "No hay excusas, más cuando la tasa de reposición ha aumentado un 120%", coinciden visiblemente molestos los bomberos de la capital del Principado y sus colegas del servicio regional.