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El Seminario ovetense, ante su promoción más nutrida en años: diez acólitos

Cuatro de los seminaristas serán ordenados diáconos en Pentecostés, mientras que los otros seis, de Redemptoris Mater, se irán de misiones

Los diez jóvenes, durante el rito del acolitado, este lunes, en la Capilla Mayor del Seminario Metropolitano. | C. P.

El Seminario Metropolitano de Oviedo licenciará este año a una promoción extraordinaria, por el volumen de su alumnado. Nada menos que diez jóvenes completarán sus seis años de formación como seminaristas, en la que es la promoción más nutrida en años.

Estos diez alumnos completaron este lunes, en la Capilla Mayor del Seminario Metropolitano, el rito del acolitado, paso previo imprescindible antes de su ordenación. La celebración estuvo presidida por el Arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz.

Geoffrey Jesús Bravo Zarpán, Andrés Camilo Cardozo Polanía, Joao Otavio Da Silva, Jesús del Riego Ruiz, Juan González Crespo, Luis Guillermo Holguín Millán, Alfonso López García, Yesid Montoya Aguirre, Jhon Steven Rivas Betancurt y Jonathan Solano Monge forman esta promoción que para el rector del Seminario Metropolitano, Sergio Martínez, resulta especialmente emotiva. “Entraron en el Seminario el mismo año que yo empecé a servir como rector, empezaron conmigo”, recuerda el sacerdote ovetense, que antes de asumir esta responsabilidad ejerció la labor pastoral, durante catorce años, en la parroquia de San Pedro de Pola de Siero, donde dejó un gran recuerdo.

El Seminario Metropolitano y el Redemptoris Mater suman 24 alumnos en la actualidad

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Martínez explica que no es para nada habitual contar con este volumen de alumnos a punto de ordenarse en el Seminario ovetense. “Es una promoción excepcional, son muchos. Otros años igual teníamos tres o cuatro alumnos, pero contar con diez seminaristas no es habitual, es un curso muy grande, algo fuera de lo común en estos tiempos”, reflexiona.

El rector del Seminario Metropolitano aporta un dato significativo para mostrar excepcional de este curso: “Entre los dos seminarios, el Metropolitano y el de Redemptoris Mater, tenemos 24 seminaristas entre los seis cursos, y ahora van a salir diez de una tacada. Casi la mitad”.

La alusión al seminario Redemptoris Mater es relevante. Esta entidad, vinculada al Camino Neocatecumenal –cuyos miembros se conocen popularmente como “kikos”–, se integra en el Seminario Metropolitano, pero el itinerario que siguen sus alumnos difiere de manera sustancial a partir de este rito del acolitado que completaron este lunes, y que es uno de los pasos indispensables que debe completar todo religioso antes de ordenarse como sacerdote.

“Hay tres pasos: rito de adminisón, acolitado y la ordenación como diáconos”, explica Martínez. “Pero en el caso del Redemptoris Mater”, continúa el rector, “antes de ordenarse tienen que ir de misiones, porque ellos no se forman en su lugar de origen, sino que tienen una vocación misionera”. Por esa razón, los seminaristas llegan a Oviedo (o a cualquier otro de los más de cien seminarios que Redemptoris Mater tiene repartidos por todo el globo) desde cualquier lugar del mundo, para iniciar su formación, pero posteriormente deben ejercer un tiempo como misioneros en otro lugar antes de ordenarse sacerdotes.

Este doble itinerario de los alumnos, en cualquier caso, no genera conflictos dentro de la institución. Los seminarios Redemptoris Mater funcionan con seminarios diocesanos al uso y dependen del obispo, por lo que la integración en el Metropolitano es total. La diferencia es el itinerario que siguen los alumnos: es como una facultad en la que conviven dos titulaciones hermanas o dos itinerarios formativos de especialización con una misma base.

En esta hornada que ahora sale del Seminario, hay en concreto seis alumnos del Redemptoris Mater y cuatro del Metropolitano. Los primeros encaminarán en breve sus pasos a otro lugar, para ejercer la labor misionera que marca su itinerario formativo dentro del Camino Neocatecumenal. Los otros cuatro seminaristas, en cambio, tienen que completar ese tercer paso, la ordenación como diáconos, en unos pocos meses. Será en concreto el domingo de Pentecostés, que este año cae en 5 de junio.

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