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La Policía Local de Oviedo concluye que un motorista se inventó un accidente con un turismo

Los investigadores sospechan que el piloto, herido grave, mintió para cobrar más el seguro u ocultar una infracción

La calle del Rayo de Oviedo.

No hay ningún conductor fugado. Esa es la conclusión del Equipo de Investigación y Reconstrucción de Accidentes de Tráfico (EIRAT) de la Policía Local de Oviedo tras varias semanas de investigación sobre unos hechos denunciados por un motorista gravemente herido en La Tenderina el pasado 21 de diciembre. La supuesta víctima denunció que hubo turismo le había expulsado de la calzada en la calle del Rayo y emprendido una huida, pero las pesquisas apuntan a que el siniestro tuvo lugar en otra calle, el paseo de los Pensionistas, y el piloto de la motocicleta, H. M. I., de 37 años, se inventó el impacto para conseguir una mayor indemnización u ocultar una infracción.

El equipo especial de investigación del cuerpo municipal se volcó para tratar de esclarecer unos hechos que tuvieron lugar en torno a las dos y media de la tarde en las proximidades del conocido bar Casa Quilo. El análisis de las grabaciones de varias cámaras de vigilancia de la zona permitieron localizar al único vehículo que podría haberse cruzado con la moto según el relato del denunciante. Sin embargo, este vehículo, propiedad de una mujer, presentaba una morfología y un color totalmente diferente al descrito por el lesionado.

En el informe policial, ya trasladado al juzgado, apunta a que se desconocen las pretensiones del motorista para mentir. No obstante, se valora tanto la posibilidad de que este buscara ser indemnizado por el fondo de compensación de seguros como víctima de un coche fugado. Otra hipótesis es la intención de ocultar que había cometido un giro irregular. Las pesquisas indican que el siniestro tuvo lugar en el paseo de los Pensionistas en vez de en la calle de Rayo, hecho por el cual el conductor tendría que haber accedido a dicha calle por una dirección prohibida desde La Tenderina. De todos modos, el informe apunta a que este detalle es irrelevante a la hora de analizar las causas del accidente.

Las alarmas del EIRAT fueron encendidas por la declaración de la propia víctima, quien a pesar de sufrir varias lesiones graves, apuntó desde el propio hospital, mientras se recuperaba de las mismas, de que había sido un coche el culpable del siniestro. Los recientes casos de otros accidentes y atropellos con fuga llevaron a los efectivos municipales a peinar todos los dispositivos de vigilancia de la zona y tratar de reconstruir unos hechos que finalmente parecen muy alejados de lo relatado por la víctima, que ahora deberá aclarar los sucedido ante las autoridades judiciales.

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