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Franco Fagioli: “El arte es cuestionarnos a nosotros mismos”

El contratenor argentino lleva hoy a las 20 horas al Auditorio su oda a las arias del Barroco

Franco Fagioli. | Irma Collín

El contratenor Franco Fagioli protagoniza esta tarde a las 20.00 horas en el Auditorio de Oviedo “Naturaleza y tormentos” acompañado por el Gabetta Consort y su director Andrés Gabetta. Un programa que recoge algunas de las arias más populares del repertorio del cantante lírico argentino.

“Nos propusimos huir de esa ambición de recuperación y descubrimiento constante que parece inundar el mundo de la música barroca y apostar por algunos títulos que el público conoce bien”, afirma Fagioli. “El público aún no se cansó de ‘La Traviata’ o de ‘Rigoletto’, así que Andrés y yo decidimos combinar en este tour por Barcelona, Oviedo y París algunas de las arias más emblemáticas de los autores barrocos”, aquellas arias que han sido determinantes en su trayectoria profesional, en las que ha participado activamente en su recuperación, que aparecen junto a otras “joyas desconocidas”.

Fagioli apuesta por “el canto en movimiento. Nada está fijo, ni la voz, ni el cuerpo; uno no canta igual hoy que hace cinco años o tres semanas atrás. Es lo que tiene la música en vivo”. Desde su punto de vista, no hay nada que sustituya a la música en directo. “Me parece fantástico el streaming y los trabajos discográficos, pero no deja de ser una fotografía sonora, y la música de Porpona, Händel o Vinci fue hecha para interpretarse en vivo, porque nos ofrece algo nuevo minuto a minuto”, explica refiriéndose a la posibilidad de improvisar y ornamentar una misma partitura durante el transcurso de la interpretación con la intención de diferenciarse con lo que está fijado en la grabación. “Hay algunas ornamentaciones que se convierten en un sello propio, y ya en el transcurso de la noche pasan cosas. Yo lo entiendo así”.

Esta gira junto al Gabetta Consort “es una oda al bel canto italiano”, y explica “entendido como la edad de oro del canto italiano, que fue la época de los castrati. Una forma de acercarse física, vocalmente y espiritualmente desde la palabra al sonido”. Es un hecho innegable que la figura del contratenor ha proliferado desde la década de los años 50 del siglo pasado y se ha impuesto para el gran público en la actualidad musical. Fagioli tiene un concepto muy personal sobre la figura del contratenor “porque nos hace falta una revisión del término para todos los cantantes masculinos con voz de cabeza”, asegura.

“El contratenor del siglo XX no viene a remplazar al castrado” del Barroco, “y ambos coexistían y tenían repertorios distintos”. Entonces “¿quiénes eran los castrati que interpretaban las óperas barrocas de compositores como Händel?, pues eran cantantes entrenados en una técnica y una manera de cantar a la italiana. Que estuvieran castrados o no era una cosa secundaria que ha alimentado el morbo, pero no tan condicionante”, explica.

“Los contratenores ingleses, que no llegaron a desaparecer, a diferencia de los castrati asumieron el repertorio de la ópera barroca italiana, y el concepto se extendió. De ahí que mi pregunta sea: ¿a los cantantes masculinos con voz de cabeza y repertorio de castrati deberíamos seguir llamándolos contraventores, no sería mejor decir soprano o alto?”, se cuestiona “el mismo término que se utiliza para las mujeres”. Enfatiza diciendo que para definir lo que es un contratenor actual “lo fundamental es saber que repertorio asume y a qué escuela de canto pertenece. No es todo lo mismo”, concluye.

Fagioli se niega a renunciar a recursos que en ocasiones se han visto censurados muchas veces en la interpretación de la ópera barroca, como el vibrato. “Si lo miramos desde un punto científico, el sonido es una onda, una vibración, por lo que eliminarla puede ser un recurso para la expresividad puntual pero no una norma. No vibrar no es propio de la vocalidad natural humana”, afirma. “Lo importante es estar abiertos a cuestionarnos a nosotros mismos y a fomentar el diálogo; “eso es el arte”.

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