El Juzgado de Instrucción número 2 de Oviedo ha acordado el sobreseimiento provisional de la causa penal abierta contra dos conductores por el atropello mortal de una mujer en la calle General Elorza de Oviedo, el año pasado, al considerar que no se les puede exigir responsabilidad penal, según ha informado este martes la Fiscalía del Principado.

A través de un auto, el juzgado sigue el criterio de la Fiscalía que había interesado el archivo provisional de la causa al estimar que la víctima cruzó indebidamente la calle, pese a que tenía dos pasos de peatones regulados por semáforo y a escasos metros del lugar donde se produjo el atropello.

El accidente tuvo lugar sobre las 20:16 horas del 5 de febrero de 2021, cuando la víctima se encontraba a la altura del número 75 de la calle General Elorza y se dispuso a cruzar por el centro de la calle, momento en que fue atropellada inicialmente por un vehículo Peugeot 807 y fue lanzada hacia el carril contrario, donde fue arrollada de nuevo por un Citroën C-4.

Sin embargo, la investigación realizada no ha podido determinar cómo llegó la mujer atropellada hasta allí, según expone la Fiscalía.

La versión fiscal calcula que la mujer había salido de la acera de los números impares de la calle General Elorza y trataba de cruzar al otro lado, si bien no descarta la hipótesis contraria.

La investigación apunta a que el impacto se ocasionó con el lado izquierdo del vehículo Peugeot 807 contra el costado izquierdo de la víctima, pero la Fiscalía advierte que se ignora si en el momento de ocurrir los hechos la mujer estaba en movimiento o estaba detenida en algún punto de la calzada, la postura que tenía e incluso el punto de la vía en el que se encontraba.

En el momento de ocurrir los hechos era de noche, llovía, había abundante tráfico y los semáforos, que funcionaban correctamente, estaban en verde para los vehículos.

Además, la calle General Elorza tiene dos pasos de peatones regulados por semáforo y con señalización horizontal, situados uno a 62 metros y el otro a 109 metros del lugar donde la mujer se encontraba en el momento de ser atropellada.

Por esta razón, según los argumentos de la Fiscalía que recoge el auto, no cabe explicación razonable que justifique la presencia de la mujer en el medio de la calle, puesto que había aceras amplias a los lados, y, si quería cruzar en cualquier de ambos sentidos, en las proximidades tenía pasos regulados y debidamente señalizados.

El juzgado considera que, en base a estos razonamientos, no resulta posible acreditar en los conductores implicados falta de prudencia, cuidado y previsión sobre la presencia sorpresiva de la mujer en la calzada, de tal modo que se les pueda exigir responsabilidad penal por el accidente.

Conforme señala la jurisprudencia, para que se dé imputación penal por imprudencia es necesario, entre otros requisitos, realizar una acción u omisión del deber de cuidado, exigible en la actividad desencadenante, sin la diligencia debida, bien por la desatención grosera con ausencia de las medidas de cuidado más elementales o bien por ausencia de la exigible a personas precavidas y cuidadosas ante el posible evento desencadenante del siniestro, circunstancias que no se dieron en este caso.

El auto del Juzgado no es firme y contra él cabe recurso de reforma y subsidiario de apelación.