Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Francisco Javier Iglesias Rodríguez | Director de la Escuela de Ingeniería de Minas, Energía y Materiales de Oviedo

“Tememos que nos pase como a Baracaldo: fue a una politécnica y sus estudios desaparecieron”

“Estamos disgustados con el Rector; un cambio tan profundo no se gesta en tan poco tiempo, debería haberlo incluido en su programa electoral” | “La solución a Llamaquique es compartir espacios”

Francisco Javier Iglesias, en el exterior de la Escuela. |

Francisco Javier Iglesias, en el exterior de la Escuela. | / M. G. Salas

Mónica G. Salas

Mónica G. Salas

Oviedo

Justo cuando iba a cumplir un año como director, Francisco Javier Iglesias Rodríguez recibió la peor de las noticias: el traslado, a propuesta del Rectorado, de la Escuela de Minas de Oviedo a la Politécnica de Mieres. Sucedió el pasado 31 de enero e Iglesias quedó en shock. Nada sabía de los planes del equipo de gobierno de la Universidad e incluso, dice, Ignacio Villaverde le prometió lo contrario en campaña electoral. De la noche a la mañana, el futuro de la escuela de la calle Independencia se tiñó de negro como el carbón.

Desde entonces, y sin levantar en ningún momento su suave tono de voz, el director de Minas no ha parado de pelear a pico y pala. “Si salimos de Oviedo, probablemente acabemos desapareciendo como pasó con la Escuela de Baracaldo”, alerta este ingeniero de minas y profesor titular del departamento de Administración de Empresas, que llegó al cargo de director de la Escuela el 1 de febrero de 2021. Francisco Javier Iglesias concede esta entrevista en exclusiva a LA NUEVA ESPAÑA en medio de una “guerra” contra el Rectorado.

–¿Saldrá Minas de Oviedo?

–Estoy haciendo todo lo posible para que no. Llevamos muchos años lidiando con esta situación y tratando de demostrar que donde mejor estamos es en Oviedo.

–¿Por qué?

–Por varias razones. Porque nos preocupamos por los estudiantes. Si tuvieran que desplazarse a Mieres, tendrían que enfrentarse a graves problemas de coste y de tiempo de traslado. También porque nuestras titulaciones tienen sellos de calidad y reconocimiento internacional asociados exclusivamente a la ciudad de Oviedo. Es decir, que en cuanto pusiésemos un pie fuera, perderíamos estas marcas de calidad. Asimismo, tenemos equipamiento que sería bastante complicado mover de aquí. De nuestras aulas han salido más de 2.300 profesionales, hoy reconocidos a nivel mundial y colocados en distintas empresas. Todo eso se perdería de irnos de aquí porque ya no nos llamaríamos así, Escuela de Minas de Oviedo; nos refundaríamos en una politécnica que tiene otra denominación. Es más, tememos que nos pase como a la Escuela de Ingeniería Técnica Minera de Baracaldo, que la llevaron para una politécnica de Bilbao y sus estudios acabaron desapareciendo. Sucede otra cosa más: aunque parezca mentira, todavía hoy las distancias son importantes y ya nos han comentado muchas empresas que para establecer colaboraciones no sería lo mismo si nos fuésemos de Oviedo.

–Según el Rectorado, tienen menos de 200 alumnos para unas instalaciones de 15.000 metros cuadrados.

–Aparte del grado y de los másteres, aquí tenemos el Centro Europeo de Joyería y Gemología y prestamos servicios a toda la comunidad universitaria. Cuando se habla que hay 15.000 metros cuadrados no todos ellos están asociados a la Escuela de Minas. Aquí tenemos a la defensora universitaria, todas las oficinas del Consejo de Estudiantes, cuatro asociaciones vinculadas a la Universidad y recibimos peticiones de muchas empresas para organizar jornadas y congresos. Estas instalaciones las utiliza hasta la orquesta universitaria para ensayar. Por otro lado, tenemos 27 laboratorios, porque si las salidas profesionales de nuestras titulaciones son la prospección e investigación, la minería, la energía y los materiales, hay que pensar que las competencias de nuestros titulados no se adquieren solo sentándose en una clase escuchando al profesor.

Entre Geológicas y nosotros solucionamos perfectamente el problema de espacios de Llamaquique: pretendemos hacer una propuesta muy estudiada en la que nos ofreceríamos a acoger, por ejemplo, el grado de Matemáticas

–¿Entienden que el movimiento que propone el Rector se hace para desahogar el campus de Llamaquique?

–Creemos que la solución al campus de Llamaquique es compartir. Nosotros tuvimos épocas en las que teníamos más de mil estudiantes; ahora rondamos la cifra de 200. Sin embargo, otras titulaciones que en el pasado tenían menos, en la actualidad tienen más. En la época dura de la pandemia, a la Escuela vinieron estudiantes de Ciencias y nosotros estábamos encantados de compartir. Entre Geológicas y nosotros solucionamos perfectamente el problema de espacios de Llamaquique. Pretendemos hacer una propuesta muy estudiada en la que nos ofreceríamos a acoger, por ejemplo, el grado de Matemáticas. Estaríamos hablando de ceder 600 puestos (asientos).

–Lunes 31 de enero. ¿Cuál fue la primera reacción tras presentarles el equipo de gobierno el plan de reordenación de sedes?

–En realidad, nos lo presentan los medios de comunicación. A nosotros nadie nos había comentado nada. De hecho, el viernes anterior, que había sido la fiesta de Santo Tomás de Aquino, intenté enterarme de alguna forma sobre cuáles eran los planes y cómo nos iban a afectar. No fui capaz.

–Hay quien dice que en campaña Villaverde les prometió que no se tocaría Minas.

–Lo que aquí se esbozó delante de profesores y estudiantes es que íbamos a tener el completo apoyo del equipo rectoral para mantener Minas en Oviedo y potenciar la Escuela a través del famoso grado de Energías Renovables. Diez meses más tarde nos encontramos con esta situación. Yo creo que un cambio tan profundo y tan radical no se gesta en tan poco tiempo y, de gestarse, se hace implicando a todos los actores que tienen algo que decir. Yo estaría por apostar que esto viene de más atrás. Y, además, creo que este cambio debería haberse llevado en el programa electoral si de verdad había esa intención, porque podría haber decidido mucho las votaciones.

–¿Se siente traicionado por el Rector?

–El sentimiento es disgustado, muy disgustado. Porque habíamos apoyado unas ideas que para nada reflejan la situación actual.

–¿Cómo es ahora su relación con Villaverde?

–Estamos abiertos a todas las propuestas que nos quiera hacer. Una de las cosas que le hemos transmitido es que si hace falta que la Escuela se reinvente, hagámoslo en Oviedo. No mermemos todavía más la calidad de una Escuela que tiene 63 años de historia y es reconocida, entre otras cosas, por estar aquí, en la ciudad. Tratamos de avanzar, pero de momento no vemos nada claro: ni un programa ni una memoria económica ni se dice cómo se va a financiar.

–Ya hubo tres intentos en el pasado de sacar Minas de este edificio. Hasta ahora, siempre ganaron la partida. ¿Y ahora?

–La situación es compleja porque anteriormente todos los intentos de movimiento vinieron del exterior, es decir, por parte del Principado. Y ahora el arranque está situado en el Rectorado. Así que lo vemos difícil. Quizá lean nuestras razones y recapaciten y vean que la solución pasa por compartir espacios. No tiene sentido que se vayan a gastar dinero en este edificio para recolocar Ciencias cuando parece que será un traslado transitorio, ya que al final la idea es tener solo dos grandes campus (el del Cristo y el del Milán). Estamos volviendo a una situación desagradable, de enfrentamiento en la Universidad, que reitera que esto habría que haberlo consensuado, al menos el germen. Esta crispación va en detrimento de todos. Estamos hablando de unos gastos ingentes, con el movimiento de hasta seis edificios. Y Minas no es la solución de relanzamiento que necesita el campus de Mieres.

Quiero agradecer a Canteli y al Ayuntamiento de Oviedo el apoyo que nos ha prestado y nos seguirá prestando. Es fundamental. Tenemos mucha vinculación con la ciudad.

–El alcalde Alfredo Canteli llama a la movilización ciudadana. ¿Saldrán a la calle?

–Quiero agradecer a Canteli y al Ayuntamiento de Oviedo el apoyo que nos ha prestado y nos seguirá prestando. Es fundamental. Tenemos mucha vinculación con la ciudad. Aquí se realizan muchos actos que permiten atraer a personas de diversos lugares y eso repercute positivamente en los servicios de restauración. También en los jardines tenemos gran equipamiento minero y energético, y en el interior de la Escuela estamos constituyendo una colección museística que está a disposición de la ciudad, con maquinaria minera, equipos demostrativos de energías renovables, minerales, fósiles, maquetas metalúrgicas... Algunos de ellos están en régimen de cesión y ya nos han comentado que, si nos vamos de Oviedo, todo esto se perderá. Al igual que el Certamen de Minerales, Gemas y Fósiles, con más de treinta ediciones. Si eso pasa, no solo pierde la Universidad, sino también Oviedo.

–¿Cree que la polémica que se ha levantado por el traslado de Minas repercutirá el próximo curso en las matrículas?

–Sí, todo esto generará un efecto negativo: redundará en una mala matrícula en un momento en el que las ingenierías han dejado de estar de moda. Actualmente, tenemos del orden de 20 estudiantes de nuevo ingreso. Podemos pensar que es un número bajo, pero la tasa de rendimiento es muy buena. Con la fusión de grados que se propone hacer en Mieres, estamos convencidos de que nuestra titulación desaparecería. Solo se mantendrían los grados que tienen atribuciones profesionales (no hace falta cursar un máster después).

–¿Por qué?

–A veces la gente piensa que las atribuciones profesionales son muy importante y lo cierto es que a día de hoy muy pocos egresados las llegan a utilizar. Todos los grados dan competencias. Ahora mismo por lo que hay que apostar es por la generalidad y por que nuestros graduados sean competentes en varias disciplinas, que es lo que demanda la empresa. Probablemente, por unas falsas ideas, nuestro grado (el de Tecnologías Mineras, que no tienen atribuciones profesionales) acabaría desapareciendo, y eso sería una pérdida en un momento que se busca la multidisciplinariedad. Nuestra titulación tiene empleo total y si terminaran más titulados, más gente colocaríamos en el mercado laboral. Todavía tengo una oferta encima de la mesa de EDP para la que no tengo estudiantes. La pregunta es: si esto funciona, ¿por qué cambiarlo y moverlo para que desaparezca? ¿Alguien se plantearía quitar la EPI de Gijón o la EPM de Mieres? Es imposible. Hay muchas vinculaciones.

El grado de Renovables es estratégico para la Universidad de Oviedo y quien no lo quiera ver que no lo vea, pero que Gijón reclame ahora estos estudios... A mí nunca se me pesaría por la cabeza ir en contra de la propuesta de otro centro

–También hay polémica con el grado de Energías Renovables.

–Todo esto empieza en 2018 con la presentación de una carta por parte del anterior director, Francisco Blanco. Con lo cual, si todo hubiera ido bien, este año ya tendríamos alumnos de segundo del grado de Renovables. ¿Por qué presentamos esta carta? Porque el futuro está en las energías renovables y la sostenibilidad. Hicimos un estudio de lo que había en España y en aquel momento solo había una titulación de estas características en Éibar y sin el apellido de sostenibilidad. Esta solicitud de grado también se basó en un informe del Consejo Social y en el apoyo de varias empresas, que nos ayudaron a preparar el plan de estudios. Tuvimos cartas de apoyo de

EDP, Endesa, TSK, la Fade, el Colegio... En 2019 se eleva finalmente la propuesta de implantación al Principado.

–¿Y qué pasó hasta hoy?

–Que todo se paralizó con las elecciones a Rector, que debieron celebrarse en 2020, pero que se retrasaron a 2021 por culpa de la pandemia. El grado de Renovables es estratégico para la Universidad de Oviedo y quien no lo quiera ver que no lo vea. Que Gijón reclame ahora estos estudios... A mí nunca se me pesaría por la cabeza ir en contra de la propuesta de otro centro. Aquí los frutos los tiene que recoger quien lo trabajó. Además, somos la Escuela de Ingeniería de Minas, Energía y Materiales de Oviedo; parece lógico que los estudios de energía estén aquí.

–Algunos centros aseguran que el futuro grado generará duplicidades con otros estudios.

–Hay muchas titulaciones de Ingeniería en donde se imparten contenidos de matemáticas, de cálculo, de álgebra... Hay cosas que son básicas. Las matemáticas lo son, pero hoy en día la energía renovable es una preocupación de muchas titulaciones. Obviamente, habrá confluencia en algunas asignaturas. Nuestra intención es crear unos estudios completos en energías renovables, eficiencia energética y sostenibilidad para que el estudiante no tenga que cursar siete, diez, quince titulaciones diferentes para tener un conocimiento completo de este campo. Aquí vamos abordar, por ejemplo, el hidrógeno y eso no se trata en ninguna otra titulación de la Universidad.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents