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El IPLA planea su desembarco en Oviedo el próximo enero con la mayor plantilla de su historia

El Instituto de Lácteos, que actualmente cuenta con 62 empleos, acaba de obtener fondos europeos para equipar la nueva sede de La Corredoria

Estado que presentaban ayer las obras de construcción de la nueva sede del IPLA en La Corredoria. | Miki López

La milla de la bata blanca, el creciente polo investigador conformado entre el HUCA, el ISPA, la FINBA y otras instituciones como el Instituto del Carbono en un radio de unos pocos cientos de metros, se prepara para recibir nuevos vecinos en menos de un año. El Instituto de Lácteos del Principado de Asturias (IPLA) prevé iniciar su mudanza desde las actuales dependencias de Villaviciosa este verano con las vistas en comenzar a funcionar a pleno rendimiento en enero de 2023. El traslado llega en un momento dulce para la institución surgida en 1990 con cuatro investigadores, pues a día de hoy cuenta con 62 empleados, la mayor plantilla de su historia.

Tras más de un año de trabajos, la nueva sede, propiciada por una inversión de 9,5 millones de euros del gobierno central, toma forma a escasos metros del Instituto del Carbono. Con la estructura casi culminada, los operarios se centran ahora en aislar los tejados para posteriormente completar las paredes. La intención es tener el edificio listo en junio, cuando se espera la llegada de una nueva licitación por una cantidad aún por determinar, que irá destinada íntegramente al equipamiento de los 5.000 metros cuadrados de superficie útil del edificio.

El traslado desde territorio maliayés supondrá casi quintuplicar el espacio de los 1.100 metros de las dependencias actuales y contará con un impulso extra por parte de Europa. La Agencia Estatal de Investigación acaba de conceder unos 800.000 euros de fondos Next Generation para equipar la planta piloto de las nuevas dependencias. Se trata de unos espacios reservados para, entre otras funciones, realizar pruebas de productos para empresas.

La directora del IPLA, María Fernández, no oculta que viven “un momento dulce”. Con 18 investigadores contratados, 10 técnicos de laboratorio, cuatro administrativos y varios estudiantes en régimen eventual para proyectos de distintos programas, nunca antes las dependencias de Villaviciosa habían estado tan llenas. Sin embargo, la entidad dependiente del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) cree tener todavía mucho margen para seguir creciendo.

Ubicarse a escasos minutos del HUCA, el ISPA y de la FINBA se traducirá en la apertura de nuevos horizontes de colaboración investigadora. El intercambio de conocimientos entre personal de las distintas instituciones hace prever un enriquecimiento capaz de abrir nuevas vías de financiación por parte de las diferentes administraciones. De igual manera, también suena a música celestial la posibilidad de acercarse al vivero municipal de ciencias de la salud de Prado de la Vega, así como el contar como vecino con el Instituto del Carbono.

Una vez consumado el traslado del IPLA, la guinda del pastel para convertir la entrada oriental de Oviedo en un polo biosanitario de referencia nacional sería la consecución del ansiado proyecto por parte de la Cámara de Comercio de Oviedo de aprovechar los terrenos de la antigua fábrica de armas de La Vega para levantar una incubadora de empresas capitaneada por la consejería de Ciencia del Principado de Asturias que dirige Borja Sánchez. Un proyecto que aspiraría a contar con hasta un 60% de financiación europea, pero que sigue supeditado a un acuerdo a tres bandas entre Ministerio de Defensa, Ayuntamiento y Principado, sobre la propiedad de los 120.000 metros cuadrados de la antigua factoría.

Independientemente de este proyecto, en el IPLA ya se frotan las manos al pensar que en menos de un año dispondrán de unas instalaciones más modernas, amplias y con equipos de última generación para avanzar en trabajos tan importantes como la nutrición o la calidad de productos estratégicos para la economía asturiana como son los quesos. “Estamos ante una oportunidad histórica de seguir creciendo tras cuadruplicar el número de investigaciones en las últimas tres décadas”, celebra la directora del centro, exultante por ver cómo las obras iniciadas con el acto de colocación de primera piedra protagonizado por el presidente regional, Adrián Barbón, y el Alcalde, Alfredo Canteli, el 11 de enero de 2021, avanzan cumpliendo escrupulosamente todos los plazos marcados.

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