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La batalla de Olaya contra los “agujeros” por donde se pierde la conciliación

Una trabajadora municipal que fue contratada cuando acaba de ser madre, pide al Ayuntamiento que pueda disponer de días de baja maternal

Olaya Rubio, con su hijo.

Cada día que pasa, Olaya Rubio pierde un día de poder estar a jornada completa con su hijo recién acogido y computando, a ojos de la Seguridad Social, como un día de baja por maternidad. Porque su hijo llegó a su casa cuando Olaya Rubio no estaba trabajando y ahora, que sí lo está, se da cuenta de que ninguna normativa laboral contempla que una madre como ella pueda disponer de los días que le corresponderían hasta cumplir las 16 semanas de baja maternal que tiene cualquier trabajadora.

"No pido que nadie me de 16 semanas de permiso. Solo pido los días que restan hasta llegar al 16 de marzo, que sería la fecha exacta en la que se cumplirían, de haber estado entonces contratada, las semanas de baja desde que empezó mi tiempo de maternidad", explica. Olaya está convencida de que se ha encontrado uno de esos "agujeros" por los que se cuelan todas las intenciones de conciliación de las que hablan las autoridades, los sindicatos y las empresas. Sabe que el suyo es un "agujerín" pequeño, pero importante a la hora de que a las mujeres no se les complique, más si cabe, tener familia y tener un trabajo.

"Solo pido los días que restan hasta llegar al 16 de marzo, que sería la fecha exacta en la que se cumplirían, de haber estado entonces contratada", dice la implicada

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"Sé que mi caso es muy particular y que posiblemente se me agote el tiempo antes de que alguien se plantee estudiar mi caso. Pero también pienso que, si lo peleo, igual le puede beneficiar a otras mujeres que vengan detrás, con lo que sería igualmente bienvenida la batalla. Desde luego, en estos días que tanto se habla del 8M, creo que esta es una historia evidente de cómo no se fomenta la natalidad ni la conciliación familiar y laboral", expone.

El caso concreto de Olaya Rubio es el de una felicísima pareja a la que, el 25 de noviembre, le llegó un bebé en acogida para adopción. Por entonces Olaya Rubio, diplomada en Turismo, no trabajaba aunque estaba pendiente de una incorporación laboral el 1 de diciembre en Villanueva de Oscos. "Por supuesto renuncié a la incorporación, porque con un bebé en casa no puedo permitirme esos desplazamientos tan largos", explica. De haber estado empleada le habría correspondido, como a cualquier madre trabajadora, 16 semanas de permiso de maternidad, un período que le cubriría hasta mediados de marzo.

Olaya Rubio también se había apuntado a una bolsa de empleo del Ayuntamiento de Oviedo y resultó que la llamaron para incorporarse el 1 de febrero. No le ha faltado puerta a la que tocar, pidiendo poder disponer de su baja maternal sin tener que renunciar al trabajo. Pero en su periplo sólo obtuvo comprensión de Ana Taboada y muchas largas en el resto de instancias. Así que le ha acabado por escribir al Alcalde, Alfredo Canteli.

¿Se imagina que en lugar del 1 de febrero yo hubiera tenido que empezar a trabajar el día 1 de diciembre de 2021, solo una semana después de recibir a nuestro hijo en casa? ¿Le parece que así se fomenta la natalidad y se concilia?

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Una carta que dice así: "Soy Olaya Rubio. Desdel 1 de febrero de 2022 trabajo como Agente Cuidadora dentro del Plan de Empleo-Oviedo te Cuida, del Ayuntamiento y desde hace algo más de 3 meses exactos tengo la guarda con fines de adopción de un bebé precioso. Desde el primer día que empecé a trabajar, traté de solicitar el permiso de maternidad/guarda con fines de adopción y tras muchas vueltas me indican el día 10 de febrero que lo solicite por escrito por registro y así lo hago ese mismo día por registro electrónico. A día de hoy solo me han contactado por teléfono para decirme que lo estudiarán y me darán respuesta por escrito (sinceramente no creo lo hagan) pero parece ser que no cumplo los requisitos (...) ¿Se imagina que en lugar del 1 de febrero yo hubiera tenido que empezar a trabajar el día 1 de diciembre de 2021, solo una semana después de recibir a nuestro hijo en casa? ¿Le parece que así se fomenta la natalidad y la conciliación de la vida familiar y laboral? Esperaba que su Ayuntamiento (al igual que hace, por ejemplo, la Consejería de Educación del Principado de Asturias con el personal interino que contrata todos los años en Septiembre) asumiese el mínimo gasto que supone un caso tan excepcional como el mío y me concediese el permiso (para estar con mi hijo en sus primeros meses de vida) pero parece que no, que los Permisos por motivos de conciliación de la vida personal, familiar y laboral sólo se conceden si los paga la Seguridad Social". Por todo ello, esta madre ruega al Ayuntamiento "que haga todo lo posible para que me concedan el permiso y pueda al menos estar con mi bebé hasta el 16 de marzo (lo que restan de las teóricas 16 semanas) lo que me compensaría el agravio que he sufrido como madre este interminable mes de febrero".

"Pienso que este es un agujero que toca rellenar para que las mujeres no tengamos tan difícil trabajar y tener familia", indica Olaya Rubio

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A esta madre le da pena que las administraciones le estén quitando un derecho a su hijo, el de poder estar desarrollando el apego a tiempo completo, como deberían hacer todas las madres y da gracias, al menos, de que haya podido inducirse la lactancia, de tal forma que está dando a su hijo leche materna con el doble beneficio como fuente de alimento y refuerzo del vínculo entre madre e hijo. "Ando agotada, como cualquier madre puede entender, y para el tiempo que le quedaría a mi baja podría dejarlo ya correr. Pero pienso que este es un agujero que toca rellenar para que las mujeres no tengamos tan difícil la conciliación".

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