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El turismo, un motor económico para Oviedo: el sector deja el desempleo en la ciudad al nivel de hace 14 años

Oviedo tiene 13.384 parados, 4.000 menos que en 2021, y sectores como la hostelería ya tienen problemas para encontrar mano de obra

Turistas en terrazas en Oviedo en Semana Santa MIKI LOPEZ

El fuerte arreón del turismo ha llevado a que el número de parados en Oviedo sea el más bajo desde antes de la gran recesión. No se daban registros tan bajos de desempleo en la capital asturiana desde 2008, antes de que la burbuja inmobiliaria estallara y desencadenara una explosiva destrucción de empleo nunca antes vista en España, y a la que, lógicamente, la ciudad no fue inmune. Los empresarios de la capital achacan el actual bajón generalizado del número de demandantes de trabajo al tirón del sector servicios que se está recuperando con enorme fortaleza tras golpe que supuso la pandemia; pero también, el paro se reduce gracias a la pujante demanda de mano de obra en nuevos sectores de la economía, como el de las nuevas tecnologías.

Ahondando en los datos, Oviedo cerró marzo con 13.384 demandantes de empleo, casi 4.000 menos que hace justo un año, cuando aún persistían algunas restricciones para hacer frente a la expansión del coronavirus. No fue 2021, no obstante, el año más aciago para trabajo. Según demuestran las estadísticas que maneja el Ministerio de Trabajo, el pico de parados se alcanzó en Oviedo en 2013, en plena recesión, cuando 21.486 personas estaban inscritas como demandantes de empleo. Eran, 8.000 más de las que hay ahora apuntadas.

La bajada del paro comienza a presionar a algunos sectores que tienen una alta intensidad de demanda de mano de obra durante determinadas épocas del año, como es el caso de la hostelería que empieza a tener serias dificultades para encontrar personal. David González Codón, presidente de la junta local de la patronal de los hosteleros en Oviedo (OTEA), reconoce que estos negocios tienen cada vez más complicaciones para fichar trabajadores, pese a las aún elevadas cifras de desempleo. En las últimas fechas, el sector hostelero ha necesitado reforzarse para atender el pico de demanda que han supuesto los días de Semana Santa.

“Durante estos últimos años, Oviedo ha dado un paso de gigante en su capacidad como destino turístico”, defiende José Manuel Ferreira, vicepresidente de la Cámara de Comercio de Oviedo. Lo han demostrado los últimos días las buenas cifras de ocupación que han registrados los hoteles de la ciudad durante Semana Santa. Fueron muchos los establecimientos hoteleros que se acercaron al completo total o que solo tuvieron unas pocas habitaciones disponibles, gracias al lógico tirón de las fechas festivas, sumado al torneo de fútbol de la Oviedo Cup, con miles de visitantes. La ciudad también presentaba un aspecto animado durante el día gracias a los turistas instalados en otras localidades que acudían por unas horas a conocer la capital del Principado.

“Nuestra temporada alta arranca ahora, cuando comienzan a ponerse las terrazas”, asegura González Codón. La previsión es que el nivel de actividad en la hostelería se mantenga bastante alto durante unos cuantos meses, por lo menos, hasta pasado el verano. Haciendo autocrítica, asegura que la falta de atractivo del sector para captar trabajadores es una cuestión en la que deben intervenir las administraciones, los propios empresarios, e incluso los clientes. A su juicio, el objetivo debe ser el de “dignificar” la profesión. “Hay que dignificar la sala”, sostiene González Codón. Cree que los hosteleros podrían inculcar entre los clientes que los trabajadores del sector deben tener unos horarios dignos para poder conciliar la vida profesional con la laboral.

No son el único sector en Asturias que durante los últimos meses –coincidiendo con la reactivación de la economía– sufre para encontrar personal. La construcción y la industria han puesto el grito en el cielo por este mismo asunto. Algunos de los emergentes, como el de las nuevas tecnologías (las TIC), que en Oviedo comienzan a crecer ya con cierta intensidad, también tienen complicaciones para encontrar nuevos trabajadores.

José Manuel Ferreira, de la Cámara de Comercio, está convencido del fuerte tirón que tendrán las nuevas tecnologías en un futuro más o menos inmediato en la capital asturiana. Según sus cuentas el proyecto para revitalizar los antiguos terrenos que ocupaba la fábrica de Armas de La Vega –en el centro de la ciudad– ayudará a crear unos 5.000 nuevos empleos ligados mayoritariamente al sector tecnológico y permitirán a la ciudad frenar la pérdida de población. Mientras eso llega es el turismo el que tira del carro del mercado laboral de la capital asturiana.

Los datos recopilados por el Servicio Público de Empleo también permiten hacer un perfil del parado tipo ovetense. La mayoría carece de estudios. El 37,24% de los demandantes de trabajo de la capital no había acabado la Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Solo un 13% de los desocupados tiene estudios universitarios; mientras que hay un 6,99% que ha finalizado una Formación Profesional (FP) de grado medio; y solo un 6,74% había hecho una FP de grado superior.

Por sectores, la mayor bolsa de desocupados está, lógicamente, en el heterogéneo sector servicios (el 75,53%), la inmensa mayoría. Es también significativo que hay un 10,64% de parados que no habían tenido ningún empleo antes. Por lo general, en este porcentaje están incluidos aquellos que acaban de salir de la Universidad o de alguna rama de la Formación Profesional. Mientras que en la construcción y en la industria ovetense los porcentajes de desempleados son mínimos, no pasan en ninguno de los casos del 7%.

Lo que sí es curioso es el reparto de los desempleados en función de su edad. La gran mayoría (más de la mitad) pasa de los 45 años. Solo un 6,38% de los jóvenes, aquellos que tienen menos de 25 años, están inscritos en las oficinas de empleo de la capital asturiana.

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