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“Más moderna que Londres”, el mito del Oviedo ochentero llega a la pantalla

Iván Martínez y Carlos Navarro estrenan el próximo jueves en el Filarmónica una película documental sobre los años ochenta en la capital en la que más de 40 protagonistas analizan la singularidad de aquel movimiento cultural y en la que se recupera material audiovisual de la época

Carlos Navarro e Iván Martínez, ante el monitor donde un joven Emilio Sagi canta ante Teresa Meana. | Luisma Murias | LNE

En el monitor donde Carlos Navarro e Iván Martínez ultiman el master del documental que presentarán este jueves, 5 de mayo (20.00 h., teatro Filarmónica) un jovencísimo Emilio Sagi canta cuplé junto a la feminista Teresa Meana en La Santa Sebe. “La noche fue importantísima”, dice el gran director artístico asturiano en otro plano, entrevistado en la actualidad para esta película. Que Oviedo fuera “Más moderna que Londres”, título de la película de Martínez y Navarro, es una pequeña “boutade” pronunciada en su día por Pepa Ojanguren y transmitida en la cinta por Yolanda Lobo, otra hija de los felices ochenta de la capital. Pero es una marca y sirve como punto de partida para analizar, como explican los directores, si Oviedo vivió, con el empuje de la transición, un renacer de la cultura y los códigos sociales similar al de otras ciudades españolas de su tamaño o si, por el contrario, aquí y entonces hubo unas características especiales que hicieron singular, más intensa y fecunda la movida ovetense.

Carlos Navarro e Iván Martínez son cautos: “Que el espectador saque sus propias conclusiones”. Pero después, más el segundo que el primero, acaban concediendo que puede que sí, que en Oviedo hubo unas singularidades: La fuerza cultural anterior a los ochenta, representada en una generación mayor que ya había impulsado iniciativas como Tribuna Ciudadana, y la coincidencia, en el tiempo y en el espacio, de unas personas concretas que funcionaron como aceleradores culturales y sociales. Podrían ser muchos los citados, pero valga recordar a cinco: Tino Casal, Pepa Ojanguren, Juan Cueto, Chus Quirós o Germán Madroñero.

El cartel de “Más moderna que Londres”.

Otra singularidad a favor de Oviedo es que había una línea directa con Londres, de donde venía la modernidad, y eso permitió que el viaje cultural no tuviera que pasar por Madrid. El itinerario era directo gracias a una serie de personas que viajaban allí y actualizaban la ciudad. Rico Roces fue uno de esos conectores, también los hermanos Barral, que fundarían en 1988 la productora El Cohete, el propio Tino Casal o el director artístico Luis Antonio Suárez.

Las genealogías de la movida ochentera carbayona son largas y fecundas. El propio proceso de elaboración del documental lo prueba. Empezaron con un listado de una docena de protagonistas y acabaron en 44. Claro que ellos huían de un documental guionizado. No querían una historia con voz en off, sino que los propios testigos de la época fueran construyendo el relato. Otra cosa que tenían clara desde el principio es que había que tener una voluntad casi enciclopédica, no hacer un documental de la movida musical, quizá uno de los aspectos más evidentes aunque puede que no el más importante de Oviedo, sino abarcar todos los aspectos de aquella revolución cultural: el teatro, el cine, los pubs, la literatura, los medios de comunicación, los fancines, la moda…

El proyecto surgió casi como una necesidad en la cabeza de Iván Martínez al descubrir que esa historia reciente de la ciudad, ante la que él, como tantos, se siente en deuda, no estaba suficientemente reconocida. Uno podía buscar en Google “Revolución del 34” y aparecían muchas cosas. Pero si ponías “movida años 80 Oviedo”, muy poca cosa. Habló con Carlos Navarro y coincidieron en la necesidad de recuperar todos los archivos gráficos y audiovisuales y tratar de recomponer una historia oral de ese tiempo a través de los que vivieron esos años.

Dos capturas del documental.

Les han salido casi dos horas de película. Porque hay meollo y ganas de explicarlo todo. Carlos Navarro opone a “Más moderna que Londres” otro documental de su productora Médula, “Mi vida entre las hormigas”, el de la historia de “Los ilegales” de Jorge Martínez. “Allí eran todo ‘highlights’ de Jorge y casi podías montarlo encadenando un momento con otro. Aquí no había eso pero sí muchas historias que era importante que se contasen”. Por eso a veces se ha sacrificado lo audiovisual por el contenido, por testimonios importantes. Pero en la elaboración también se han podido recuperar documentos de la época interesantes. A través de la colaboración de la RTPA se han recuperado materiales de RTVE, algunos reportajes, o un programa de Plastic grabado en Oviedo a finales de los ochenta. Los propios protagonistas, como Emilio Sagi, cedieron grabaciones de la época y otros entrevistados, como el músico y periodista Pablo Vaquero, tenían mucho material conservado. Completan esos fondos las cintas en blanco y negro que la antigua Productora de Programas conserva de la Asturias de finales de los setenta, un material importante, matiza Navarro, “para encuadrar de dónde veníamos en esos años, el contexto socio-político de Asturias”.

En esos mismos vídeos se aprecia algo que muchos protagonistas de “Más moderna que Londres” han dicho, que fueron años en los que Oviedo pasó del blanco y negro al color. Años en los que la noche era muy divertida, la cultura se agitaba con publicaciones tan importantes como “Cuadernos del Norte”, y donde los modernos de todo el país se organizaban para pasar los fines de semana aquí, en la movida de Oviedo.

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