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Licencia exprés para habilitar 41 oficinas en tres pisos del antiguo Banco Asturiano

Urbanismo tramita en dos semanas el permiso para una inversión de 272.000 euros para crear un espacio “coworking” en el casco histórico

El edificio del antiguo Banco Asturiano en el que se están habilitando tres plantas para oficinas individuales y espacios comunes de economía colaborativa, en una imagen tomada ayer. | Luisma Murias

Dos semanas. Ese es el tiempo que ha necesitado la concejalía de Urbanismo para tramitar la licencia de las obras presupuestadas en 272.000 euros con las que tres plantas y un semisótano del edificio del antiguo Banco Asturiano, entre las calles Mendizábal y San Francisco, se convertirán en un gran espacio “coworking” con 41 oficinas individuales y amplios espacios comunes para fomentar la economía colaborativa, que en buena parte han sido ya reservados por emprendedores.

El espacio tendrá casi mil metros cuadrados de superficie repartidos entre el bajo que en su día fue utilizado como sala de exposiciones del BBVA, un semisótano y las plantas tercera y cuarta del inmueble que dan hacia la calle San Francisco. “Estamos muy satisfechos por la rapidez con la que el Ayuntamiento resolvió la tramitación”, indicó Inaciu Suárez, el empresario impulsor del proyecto en colaboración con la multinacional IWG, propietaria de unos 3.500 espacios de economía colaborativa similares repartidos por todo el mundo.

A pesar de la diligencia municipal, el proyecto precisó también de un permiso de la dirección general de Patrimonio del Principado de Asturias, que el inversor hubo de obtener previamente a la licencia. Las obras ya marchan viento en popa, para satisfacción del concejal de Urbanismo. “Celebro la diligencia con la que hemos podido dar de paso esta actividad, lo que va en consonancia con el compromiso que nos habíamos marcado de convertir al Ayuntamiento en una administración facilitadora, que se lo ponga fácil a los emprendedores y empresarios que apuesten por Oviedo para desarrollar su actividad y crear empleo”, subraya Nacho Cuesta.

El promotor sostiene que se trata de una apuesta frente a la creciente demanda por parte de emprendedores de espacios en alquiler para desarrollar sus pequeños proyectos empresariales sin necesidad de hacer frente a una compra que suponga una gran inversión y, al mismo tiempo, poder participar en un ecosistema de empresarios en el que la colaboración mutua puede suponer importantes reducciones de costes.

El proyecto es visto por el Ayuntamiento como una nueva posibilidad de “atraer talento y espíritu emprendedor” a Oviedo, pues se confía en que la buena ubicación de esta iniciativa privada anime a empresarios de toda Asturias a emplearse a menos de un minuto de la plaza de la Catedral, en un edificio emblemático que queda a medio camino del Ayuntamiento y la Junta del Principado y muy próximo a los principales polos administrativos de la ciudad.

Esta inversión se suma a otros espacios coworking privados, como Invernadero, que abrieron recientemente o están a punto de abrir, o iniciativas municipales como el Talud de la Ería y el Vivero de Ciencias de la Salud, al que el equipo de Alfredo Canteli quiere sumar a poder ser este mismo año el futuro hotel de empresas proyectado en el barrio de Villafría.

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