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El IES Pérez de Ayala de Oviedo rompe con el mito cinematográfico de la I Guerra Mundial: "No fue algo heroico, fue una auténtica basura"

Los alumnos de 4º de la ESO disfrutan de un charla sobre el conflicto bélico con material original de la época: "Es mejor que un museo"

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EN IMÁGENES: Así fue la charla sobre la I Guerra Mundial en el IES Pérez de Ayala Jaime Casanova

El cine aborda las guerras desde el contexto más romántico y peliculero, con el honor como un mito indiscutible. Sin embargo, tal y como afirma José Carlos González, docente del instituto Pérez de Ayala, mientras señala la muesca de un proyectil sobre un casco: "Suena muy bien en las películas, pero no fue algo heroico, fue una auténtica basura".

Es profesor de inglés pero sus circunstancias personales, y la pasión por la historia, le han convertido en un experto de la Primera Guerra Mundial. Gracias a innumerables viajes conoce de primera mano el conflicto bélico y las experiencias de sus supervivientes, unas vivencias que a lo largo de esta semana traslada a los alumnos de 4º de la ESO mediante diferentes ponencias. Se trata de una serie de charlas que desde hace cuatro años imparte a los estudiantes con la intención de destapar la parte "repugnante" que supone el uso incansable de la violencia y el día a día entre trincheras. La misión del docente es desmitificar la muerte como un concepto honorable y arrojar luz sobre la realidad que supone adentrarse en una confrontación de este calibre.

"No fue un cachondeo, el resultado son millones de muertos cuyos cadáveres permanecen sin sepultura", reitera González. Quien también habla del hacinamiento, la mugre, la falta de higiene o cómo los soldados tenían que deshacerse de las ratas que se lanzaban sobre sus platos a la hora de comer. Para ilustrar estas jornadas, que acogen a una de las clases de cuarto por día y duran una media de tres horas, cuenta con material original, testimonios y fotografías. "Es increíble, porque esto no se encuentra ni en universidades ni en museos", asegura el profesor de historia Guillermo Santidrian.

De esta manera consigue captar la atención de los jóvenes, que a pesar de la duración de la charla apenas desvían su atención y formulan preguntas hasta el último momento. "No van a tener una oportunidad igual", afirma Santidrian, quien a pesar de haber trabajado el tema en las aulas, considera esta experiencia como una "clase magistral". Cascos, insignias, chapas de combatientes fallecidos, la espoleta de un proyectil o silbatos son algunos de los objetos con los que González nutrió la ponencia: "Les llama mucho la atención tener entre sus manos el casco de una persona que falleció allí".

Todas las piezas forman parte de una colección obtenida a base de investigaciones y gracias a los diferentes arqueólogos o especialistas que han puesto estas reliquias en sus manos. "He tenido la suerte de conocer a personas que me han contado experiencias y han cedido parte de su material", cuenta el maestro.

Los estudiantes del último curso de secundaria son los beneficiados de estos "inusuales" conocimientos debido a la relación que guardan con el temario del curso. Aunque la acogida está resultando tan exitosa que el equipo docente se plantean ampliar las conferencias para adaptarlas a los estudiantes de bachillerato. Y más aun con los tiempos que corren: "La guerra no es como el los videojuegos. La cosa cambia con un arma real entre las manos y la obligación de aniquilar a todo el que se ponga por delante".

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