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Pilar Eyre Periodista, asiste esta tarde a las Tertulias del Campoamor

"A los hombres la revolución sexual les venía muy bien, la emancipación femenina, no tanto"

“Hablar de la Familia Real es como estar en una obra de Shakespeare. Todo es una trama constante”

Pilar Eyre

Pilar Eyre (Barcelona 1951) es escritora por vocación, periodista por adrenalina y experta en asuntos reales un poco por casualidad y otro poco porque la monarquía le recuerda al argumento de "Hamlet". Hoy a las 20.00 horas conversará en el Teatro Filarmónica junto a la periodista de LA NUEVA ESPAÑA María José Iglesias en las tertulias literarias que organiza la Fundación Municipal de Cultura. Hablará sobre su última novela, "Cuando éramos ayer", y de cómo lucho por salirse del corsé de mujer en el franquismo.

-Su novela habla de una joven que lucha contra el destino reservado a las mujeres de los 70: economía estable y una buena boda.

-Es nuestra historia. Pasamos de la dictadura a la democracia. Vivimos la lucha franquista, la liberación de la mujer e incluso nuestra propia pandemia, que fue el sida. Fueron unos años troncales para España y están muy poco tratados en literatura. Sentía que debía de hablar de la intimidad de esas personas, muchas de ellas aún vivimos.

-Habla de historias que se salían del corsé establecido…

-Las mujeres de nuestra época tuvimos que romper con muchos tabúes. Nuestros compañeros de la izquierda eran tan machistas como nuestros padres franquistas. Fue una lucha en solitario. Entre la generación de mi madre y la mía parece que pasaron cien y resultó interesante ver cómo los progenitores tuvieron que reinventarse por sus hijos y salir de la zona de confort. Eso es más revolucionario aún.

-¿Vivió esa lucha en su familia?

-Sí, fui la roja de la casa. Mi tío era presidente de un club muy conocido de Barcelona y mi madre tuvo que defenderme ante la gente en muchas ocasiones. Les di a mis padres unos disgustos tremendos… En cada libro intento pedirles perdón a mí manera.

-¿Cómo encuentra el feminismo actual?

-Parece que el feminismo se haya inventado ahora. Pero ya en mi época era algo considerado de señoritas ociosas. A los hombres la revolución sexual les venía muy bien; la emancipación femenina, no tanto. Ahora vemos reuniones importantes con nueve hombres y una mujer, donde la mujer está para que no sean 10 hombres. Siento que hemos dado pasos atrás, en los 80 luchamos con uñas y dientes para estar codo con codo con nuestros compañeros.

-Escritora y periodista, ¿concibe una labor sin la otra?

-Parecen dos oficios parecidos y son totalmente diferentes. Hay quien me anima a dejar el periodismo pero me hace sentir viva. Tengo el afán por dar una exclusiva y pego botes si salen mis noticias en portada.

-Dice que es la típica señora mayor que quiere ir de chica joven, ¿encuentra esa juventud en su trabajo?

-Sigo en contacto con una generación de gente que podían ser mis nietos y no me tratan como a una vaca sagrada, me encanta. Veo a la gente de mi edad jubilada y me horrorizaría tener tanto tiempo o pensar en escribir mis memorias. Aún me queda mucho por librar.

-¿Ese es el pulso que encontró en el mundo del corazón?

-Fue por casualidad, trabaja en la sección de sociedad de un periódico y me mandaron a cubrir una noticia de ese tipo porque iba un poco más arreglada que el resto. Empecé, me divirtió y así llevo años.

-¿Cómo ha cambiado la prensa rosa?

-La actualidad es la que hay y no me parece mal. Los personajes que interesan ahora no son las Sorayas o las duquesas, atraen los perfiles cercanos y carismáticos. Lo que encuentro aburrido son los temas finolis, las bodas de gente que no sé ni quiénes son.

-Es experta en la Casa Real, ¿eso no pasa de moda?

-Si le enseñara mi móvil a raíz de lo del rey… Cada vez que se mueve la Familia Real hay follón. A mí lo de este fin de semana me parece muy raro, hasta que no lo vea no lo voy a creer. Algo pasará a ultima hora que posponga la visita del rey emérito.

-¿Cómo encuentra ahora mismo la monarquía?

-Uno puede ser monárquico o no, pero Felipe y Letizia son unos reyes austeros que se toman su oficio muy enserio. Otra cosa es el padre… Mientras tengan este perfil discreto hay cosas más importantes que cambiar en este país.

-¿Mientras se mantenga la monarquía seguirá usted al pie del cañón?

-Para mí hablar de la Familia Real es como estar en una obra de Shakespeare. Padre e hijo enfrentados, Letizia la plebeya que sostiene y ha modernizado la corona... Sofía encerrada en la Zarzuela vestida de negro junto a su hermana. Todo es una trama constante.

-¿Y de vitalidad cómo se encuentra? Después de 50 años con un solo pulmón...

-¡Fue una sorpresa! Me falta pulmón desde joven y siempre he hecho vida normal. En el último TAC hace meses mi neumólogo vio que el pulmón se había expandido hasta ocupar el espacio del derecho. No da más capacidad respiratoria pero estoy contenta. Me lo tomo como un buen presagio.

-Desde su primera novela, en 1985, ¿cómo ha evolucionado?

-He cambiado y el mundo también. El instrumento se afina con años y mi libro favorito siempre es el ultimo porque he aprendido de los 21 anteriores.

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