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Oviedo ya compra tantos pisos, 2.868 en 2021, como antes de estallar la buburja inmobiliaria

El mercado todavía contiene los precios, que únicamente han recuperado una séptima parte de la caída que sufrieron en la crisis

Un piso con vistas al Paseo de Los Álamos, desde donde se tomó la imagen superior, está en el mercado por unos 700.000 euros para 275 metros cuadrados. La peculiaridad es que puede ampliarse hasta 500 si el comprador se hace con la vivienda contigua. El precio entonces se dispara hasta 1,3 millones, además de la reforma que requiere el piso, según informa el agente inmobiliario que lo comercializa. | Fernando Rodríguez

El suflé inmobiliario no baja, cotiza al alza. Las ventas de pisos –tanto a estrenar como de segunda mano– marchan en Oviedo a todo gas. Y va a más. “Se vende todo y por todos los barrios, está siendo muy homogéneo”, señala el presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (COAPI), Antonio Vega. La impresión la ratifican el resto de sus compañeros de profesión y también las estadísticas oficiales. El año pasado, 2021, ejercicio en el que aún persistían muchas de las restricciones ligadas con la pandemia del coronavirus, se vendieron en el municipio 2.868 viviendas, según las cuentas que lleva el Ministerio de Fomento. Hay que echar la mirada bastante atrás para encontrar un número análogo. Más en concreto, hay que llegar hasta 2010 –en plena eclosión de la burbuja inmobiliaria– para encontrar un año en el que se pasara de esa cifra. Por aquel entonces, se vendían más de 3.000 pisos cada año en la capital asturiana. Eran otros tiempos.

Los profesionales advierten de la proliferación de agentes que no siempre ofrecen todas las garantías

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Al calor de un negocio que no claudica ante las amenazas económicas mundiales, como la guerra de Ucrania, la subida de la inflación o la escasez de algunas materias primas, se arriman cada vez más agentes inmobiliarios que pretenden sacar tajada. En este caso, los números los aporta el Instituto Nacional de Estadística (INE) y señalan que en Oviedo hay 981 empresas y profesionales que se dedican a la actividad inmobiliaria, a vender pisos. Este recuento no permite llegar tan atrás como el de Fomento, pero sí echar la mirada atrás hasta 2012. Ese año había casi 300 inmobiliarias menos en el concejo ovetense que ahora. No hay dientes de sierra en este crecimiento que ha sido sostenido y constante durante esta última década.

El problema es que los que llevan más tiempo en el negocio dudan de que el pastel dé para tantos. Y no solo eso. También ponen en duda que los que se incorporan a este negocio tengan la preparación necesaria. “La gente cree que esto es enseñar un piso, cobrar 3.000 euros y para casa, cada vez hay más inmobiliarias sin cualificación, y eso es un problema porque la de comprar una vivienda es una de las inversiones más grandes que tiene que afrontar una familia en su vida”, señala Antonio Vega: “Te acaban llegando historias de lo más rocambolescas”. Por eso el colegio de agentes inmobiliarios quiere hacer un registro oficial de quienes ejercen esta profesión y que, además, se demuestre que tienen los conocimientos mínimos para ejercer. “Es que hasta para vender fruta, con todos los respetos, te piden más requisitos que para abrir una inmobiliaria”, asegura.

El suflé sube. Así que cabe preguntarse ¿en qué barrios de Oviedo se venden más pisos? ¿dónde están las gangas? ¿y dónde los pisos más caros?

Montecerrao, La Ería, donde directamente no hay pisos, y La Florida, los barrios más buscados

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En la calle Uría hay una vivienda en venta que, probablemente, no sea de las más caras de Oviedo (aunque esto tiene un pequeño matiz), pero que es muy singular por sus vistas, por su ubicación y por su tamaño. Tiene 275 metros cuadrados y cuesta 700.000 euros, aunque cabe la posibilidad de tirar un tabique y conectar el piso con el vecino (también a la venta, evidentemente) para crear uno de 500 metros cuadrados, con un coste de 1,3 millones lo que la colocaría ya en la cúspide de los más caros de la ciudad.

Javier Merino, de la inmobiliaria Ático 10, asegura que “parece que el boom” no baja. Se refiere a las ventas. Las zonas más atractivas las tiene claras. Cita a La Florida, Montecerrao y La Ería, aunque matiza que en este último barrio no hay demasiada vivienda con el cartel de “se vende”. “Se vende todo”, asegura. Gangas hay pocas, dice, y la mayoría, concentradas en la Tenderina y Ventanielles. Aunque son pisos, por lo general, en mal estado y que necesitan de una profunda reforma. Aun así, los hay por 35.000 euros. Sobre la competencia, asegura que también viene notando cómo crece. “Hay personas que trabajaban en las grandes inmobiliarias como comerciales y que ahora se han puesto por su cuenta, otros que vienen del sector de la banca, también”, añade.

José Ramón Fuente, vicepresidente de la Asociación de Inmobiliarias de Asturias (Asocias), asegura que el negocio de la venta de viviendas en Oviedo es peculiar. Va como a otro ritmo, muy diferente, evidentemente, al de algunas grandes ciudades como Madrid o Málaga –cita él mismo– que tienen una actividad frenética. Suben las ventas que, como señalan las estadísticas van aproximándose a las que había antes de la crisis. “Desde que fue el pico, los precios habían bajado un 35%, pero ahora solo se han recuperado un 5%”, señala. Y añade: “El mercado está bien”.

El piso ideal: dos o tres habitaciones, vistas al exterior y, desde la pandemia, la terraza como valor añadido

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¿Cuáles son las viviendas más demandadas? El consenso es que son aquellas que tienen entre dos y tres habitaciones, con vistas al exterior. Es fundamental desde la pandemia para acá y si tienen terraza muchísimo mejor. “Los barrios funcionan prácticamente todos, los más flojos son la Avenida de Torrelavega, Ventanielles y la Argañosa. En el resto, más o menos, hay movimiento”, apunta Juan Carlos Álvarez González, de la agencia Falo.

Sobre las gangas, señala que alguna que otra hay. Abundan los vendedores a los que les urge deshacerse de su vivienda por culpa de las herencias. Y también queda alguna que otra vivienda del Sareb (el conocido como banco malo creado durante la crisis para aglutinar los activos inmobiliarios del sector financiero) a un precio más que razonable. Otra razón más. La pandemia ha hecho, señalan, subir los divorcios, lo que también está dejando algún chollo que otro en el mercado.

Ahora, insisten todas las inmobiliarias de la capital, está en un momento clave. Se espera que en unos meses el Banco Central Europeo (BCE) estornude, es decir que suba los tipos de interés, y que las consecuencias lleguen a los compradores que tendrán la puerta del crédito algo más cara. No como hasta ahora.

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