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Un nuevo retraso impide acabar la obra del puente Nicolás Soria de Oviedo antes de mediados de 2023

Adif prevé retomar “a lo largo de junio” los trabajos, parados hace un año y que durante tres meses se desarrollarán íntegramente por la noche

Coches parados, ayer por la tarde, bajo el puente de Nicolás Soria. | Irma Collín

El puente de nunca acabar de Oviedo seguirá ostentando ese título al menos hasta mediados de 2023. Ese es el nuevo plazo dado por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) para finalizar las obras de ampliación bajo el puente de Nicolás Soria, siempre y cuando se cumplan las previsiones de retomar “a lo largo del mes de junio” los trabajos que fueron paralizados en junio de 2021 debido a “unas complicaciones técnicas”, según fuentes oficiales. De cumplirse este cronograma, los dos nuevos carriles de acceso desde el cruce de General Elorza y la avenida de Santander a Ciudad Naranco entrarían en funcionamiento casi tres años después de lo previsto, cuando la actuación fue adjudicada en octubre de 2019 con un plazo de ejecución de un año a la compañía Copcisa.

El barrio de la falda del totémico monte ovetense acogió como una bendición caída del cielo el contrato por 2,9 millones con el que la adjudicataria debía tener completada en el plazo de doce meses una obra que en 1998 ya había sido considerada como necesaria por parte del Ministerio de Fomento, el cual sin embargo pasó más de dos décadas dando largas para su ejecución. La oferta de Copcisa, con una rebaja de 850.000 euros respecto al precio de licitación, se presentó como la más ventajosa, si bien desde la firma del contrato todo han sido problemas, hasta el punto de que el ahora Ministerio de Transportes lleva gastados ya en torno a 4 millones de euros por una actuación que apenas arrancó.

Las labores de construcción más complejas no podrán comenzar hasta finales de año

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Los motores de la maquinaria comenzaron a rugir en septiembre de 2020. Poco después, los vecinos del barrio alertaban de que el proyecto avanzaba a marchas forzadas. En junio de 2021, el Estado admitía que los trabajos estaban detenidos a causa de la necesidad de revisar el proyecto con una inversión adicional de medio millón de euros. Desde entonces, los anuncios de un reinicio inminente de los trabajos que nunca se cumplen son una constante.

El último ha tenido lugar ayer mismo, cuando a preguntas de este periódico fuentes del Adif hablan del mes de junio como fecha para la vuelta de las máquinas. Las mismas fuentes sostienen que los trabajos iniciales se acometerán por la noche durante un periodo de tres meses. En ese tiempo, la adjudicataria prevé ejecutar las variaciones necesarias en los sistemas de electrificación, control, mando y señalización, así como las inyecciones de consolidación del trasdós en el que se apoya el “cajón empujado” que permitirá la ampliación bajo el puente sin necesidad de llegar a cortar el tráfico ferroviario.

La labor de los obreros no será visible a la luz del día hasta finales de año, horizonte temporal que se marca el Adif para el comienzo de la obra dura de construcción y empuje del cajón, para dejar la obra rematada a mediados de 2023, marco temporal en el que están previstas las elecciones municipales y autonómicas.

Los incumplimientos reiterados ponen en duda, para el vecindario, que esta vez vaya a ser la vencida, a lo que hay que sumar la posibilidad de que el coste siga disparándose. La necesidad de realizar reajustes al proyecto y el temor a nuevas complicaciones, sumado al encarecimiento de los materiales y la crisis de abastecimiento, hacen ponerse en lo peor a unos vecinos que llevan casi un cuarto de siglo clamando por soluciones para acabar con los grandes atascos en la zona, agravados especialmente en las horas punta.

El proyecto de ampliación del paso bajo el puente de Nicolás Soria, la duplicación de los carriles de entrada desde la rotonda de Luis Oliver y la reordenación del tráfico interior mediante cambios de sentido de varias calles son las tres actuaciones, Ronda Norte aparte, con las que Ayuntamiento y Principado aspiran a erradicar las ya clásicas caravanas de coches en ese entorno.

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