Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La zona de bajas emisiones de Oviedo queda fuera de las ayudas europeas

Transportes otorga 3,69 millones para cargadores de autobuses eléctricos, pero descarta conceder fondos para renovar la flota

El nuevo autobús urbano de hidrógeno cubriendo la Línea B en Oviedo.

Oviedo no dispondrá de ayudas europeas para habilitar una zona de bajas emisiones en torno al Antiguo y el Campo San Francisco, al menos este año. El Ministerio de Transportes publicó este lunes la resolución definitiva de la primera convocatoria de ayudas para la movilidad sostenible en poblaciones de más de 20.000 habitantes en la que deja fuera los 5,69 millones solicitados por el Ayuntamiento para poner en marcha el “Oviedo Central” por “insuficiencia de crédito”. El Consistorio recibirá sin embargo 3,69 millones en dos años para habilitar una red de cargadores de autobuses urbanos eléctricos, aunque la misma resolución rechaza la financiación de 5,74 millones que la capital había solicitado para hacer frente a la renovación de la flota de vehículos de transporte municipal.

Según se puede comprobar en la resolución del ministerio, Transportes ingresará este mismo año 2,49 millones de euros para una red de cargadores cuyo proyecto deberá salir a licitación antes del próximo 15 de junio. Los casi 1,2 millones de euros restantes se inyectarán en la cuenta del Ayuntamiento a lo largo de 2023, con la condición de que las obras estén totalmente ejecutadas antes del 31 de diciembre del próximo año.

El Estado repartirá con esta convocatoria 1.000 millones de euros en ayudas entre 171 municipios y 2 entes supramunicipales entre los que se encuentran también Gijón, que recibirá 6,9 millones para su zona de bajas emisiones; Siero, con 2,1 millones para conectar con carriles bici y sendas peatonales Lugones y La Fresneda y Avilés, que obtendrá 1,4 millones de euros para llevar a cabo diversas peatonalizaciones en la ciudad.

De todo ese dinero, el ministerio de Teresa Ribera no ha concedido ni un euro para el ambicioso proyecto de la zona de bajas emisiones de Oviedo –exigencia de la nueva ley de cambio climático–, que ahora deberá sufragarse con fondos propios del Consistorio, salvo que este consiga finalmente acceder a una segunda convocatoria, con la que el Estado podría repartir hasta 500 millones adicionales. La apuesta con la que la capital asturiana ha conseguido acceder a la presidencia de la “Red de Ciudades por una Movilidad con Bajas Emisiones” contó con puntuación suficiente para acceder a las ayudas, pero Transportes justifica su exclusión en que los fondos disponibles se quedaron cortos para hacer frente a todas las propuestas realizadas por las entidades locales y supramunicipales. El equipo de gobierno local reservó este año 150.000 euros para poner en marcha el proyecto.

En el caso de la renovación de la flota de autobuses, a través de la cual se pretende una rápida transición de los vehículos de combustión a los eléctricos, el proyecto ni siquiera pasó el corte, por lo que todo apunta a que el Ayuntamiento no tendrá más remedio de asumir con sus propios fondos la misma, la cual podría precipitarse una vez culminada la instalación de los cargadores financiados por las instituciones comunitarias a través de esta convocatoria del ministerio de Transportes.

A estos proyectos de movilidad hay que sumar otros de iniciativa y financiación íntegramente municipal que están pendientes entre los que se encuentran una red de cargadores para vehículos eléctricos privados, el desarrollo de un amplio itinerario de carriles bici y la adecuación de plazas de aparcamiento para vehículos compartidos.

Compartir el artículo

stats