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Fallece repentinamente a los 46 años Vichu Cuesta, miembro del popular grupo “Los Gascones” de Oviedo

“Era un fenónemo, siempre dispuesto a todo”, dicen los amigos del popular músico carbayón

Vicente Álvarez Cuesta.

Fue un todoterreno en la música y en la vida. Vicente Álvarez Cuesta, más conocido como Vichu Cuesta, se fue de este mundo en la madrugada del viernes, de manera repentina, cuando apenas tenía 46 años y un millón de proyectos en mente, la mayoría de ellos para mejorar la vida de los demás. Miembro del popular grupo “Los Gascones” desde hace un par de años, acumulaba décadas tocando el bombo en distintas bandas de gaitas y acompañando con su potente voz a varios coros. Su pérdida provocó ayer una gran conmoción en Buenavista, el barrio en el que vivía, así como en todo el panorama musical asturiano.

Además de la música, la fotografía era su otra gran pasión. Cuenta el “gascón” Guillermo Pérez, que con su objetivo “retrató a todos los grupos del panorama folk asturiano”, y su carácter le hizo ganar innumerables amistades allá por donde iba. “Era mi compañero de banda, pero, sobre todo, era un amigo íntimo al que no voy a olvidar; un fenómeno que siempre estaba dispuesto a colaborar con todo”, apunta Pérez.

Además de participar en unas 80 actuaciones al año con el grupo surgido en la calle Gascona para animar las tardes de los viernes, Vichu Cuesta trabajaba como educador social en la cooperativa Ateyavana, a través de la cual ayudaba a muchas personas a superar sus problemas. “No paraba de pensar cosas para mejorar las condiciones de vida de esa gente”, explican quienes le conocen.

El inicio de su trayectoria musical se remonta a cuando apenas tenía 18 años y comenzó a asomar la cabeza como integrante del famoso coro Santiaguín de Langreo. A partir de ahí tocó el bombo en distintas bandas de gaitas como la ovetense Acevéu y desde hace unos años era uno de los cuatro pilares de “Los Gascones”, a los que esta desgracia ha obligado a cancelar su intensa agenda de actuaciones cerradas para la temporada estival. “Se nos va un pilar, nos resultará difícil seguir adelante”, explica Guillermo Pérez.

Vichu Álvarez deja padres, Joaquín y María Teresa, así como una perra que era como un miembro más de la familia. La noche del viernes había recogido unos guisantes de sus padres para cenar, luego salió a pasear a su mascota y a la vuelta se fue a la cama. En mitad de la noche se levantó para ir al baño y una indisposición terminó con su vida, aunque su legado musical y humano sigue presente en el corazón de quienes le conocían. “Era la persona más predispuesta que conocí”, apuntan.

La sala número 9 del tanatorio de Los Arenales acoge desde ayer la capilla ardiente de un músico cuyo acto de despedida se celebrará hoy a las 14.15 horas en la capilla del mismo complejo. Hasta el mismo llegaron a lo largo del viernes innumerables condolencias, en su mayoría procedentes de personalidades y grupos del panorama musical asturiano para los que el bombo de Vichu Cuesta seguirá sonando como música celestial.

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