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Oviedo alza el telón a la Ascensión con la previsión de vivir un fin de semana “apoteósico”

Canteli ambiciona un crecimiento “exponencial” de la cita, con La Florida como polo ganadero en 2023: “El Asturcón está bien, pero lejos”

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Inauguración de la feria de la Ascensión en Oviedo

“Tenemos muchos ingredientes para vivir unos días apoteósicos”. Así de rotundo se mostró Joaquín Junquera desde su puesto de miel de la plaza de la Catedral. El productor ovetense es uno de los titulares de las 80 casetas que animarán hasta el domingo en el Antiguo y el Campo San Francisco, una cita que el Alcalde, Alfredo Canteli, pretende potenciar en los próximos años. “Queremos que este sea el inicio de una fiesta exponencial en Oviedo”, declaró el regidor, dando por seguro que en 2023 el recinto de La Florida, cuya finalización prevé en “en dos meses”, será el epicentro de los actos ganaderos del evento. “El Asturcón está muy bien, pero muy lejos del centro”, explicó.

La jornada del Alcalde comenzó precisamente con una visita al centro ecuestre, donde supervisó el resultado de los preparativos para acoger desde hoy el I Concurso de Ganado “Ciudad de Oviedo”. Allí no paró de recibir elogios y felicitaciones por parte de los profesionales. “Está impresionante, está precioso”, dijo más tarde en la plaza de la Catedral sobre el novedoso escenario festivo de este año para, poco después, calificar de “importante” el papel que tendrán los criadores para impulsar en el futuro la clásica feria primaveral.

En la explanada de Alfonso II, los representantes municipales dieron por inaugurado un fin de semana que, según los vendedores de los puestos, se presenta con muy buenas perspectivas. “No podemos estar más céntricos, a los pies de la Catedral, y encima dan bueno”, apuntó con entusiasmo la vendedora de queso Gamonéu, Hortensia Toriello.

Desde que los puestos de la Catedral, Porlier y el Campo subieron la persiana fueron muchos los turistas que se dejaron caer por el recinto ferial. “Espero que sí tengamos muchas visitas porque estamos con una ocupación muy alta permanentemente”, dijo Canteli, rodeado de visitantes, en relación a los excelentes datos turísticos de los últimos meses.

Joaquín Junquera dando a probar su miel a Sergio Álvarez. | Irma Collín

En el paseo de la Herradura, los artesanos gozaron volviendo a demostrar sus destrezas después del parón obligado por la pandemia. “Menuda broma que fue esto del covid”, suspiraba el madreñero de Villoria Raúl Barbón, mientras preparaba en vivo un par de madreñas con la esperanza de poder darles salida por 30 euros. “Tengo mucha clientela porque ya quedamos pocos y quedamos pocos porque de esto no se puede vivir”, comentaba con una sonrisa de oreja a oreja tras recibir una visita de José Álvarez, un somedano de 92 años que también se dedicó en sus tiempos a fabricar el típico calzado asturiano. “Me da pena morirme sin dejar la herramienta a nadie”, confesaba el paisano.

Justo al lado, Rosa Estrella, presidenta del colectivo de encajeras, se aferraba a la feria como escaparate para remontar el vuelo tras una pandemia en la que registraron muchas bajas. “Perdimos a muchas amigas”, confesó.

El acto central del día inaugural tuvo lugar en el escenario del paseo del Bombé, donde el Instituto del Queso, en colaboración con el Ayuntamiento de Oviedo, organizó la segunda edición del “Cheese Talent”, el certamen que premia al mejor queso de autor de España, que coronó a un casín de la quesería Redes como ganador.

Un grupo de turistas fotografiando a la banda de gaitas. | Irma Collín

Natalia Lobeto, titular de la producción ubicada en Campo de Caso, conquistó al jurado de expertos haciendo lo que mejor sabe: “Un casín artesano como los de toda la vida”. La quesera explicó que su madre comenzó con la quesería en 1989 y, desde entonces, han ido creciendo hasta alcanzar el año pasado una producción de 27.000 quesos en los que la leche y la técnica para amasar son claves.

La casina se impuso a la pareja formada por Michael Robert y Azucena Linares, de la quesería catalana Can Robert. El tercer puesto fue para otra producción asturiana, la de la quesería Asiegu de Cabrales, que logró subir al pódium de una final en la que tomaron parte otras cuatro queserías seleccionadas previamente por expertos.

La guinda a la jornada la puso el grupo “Los Ñerbatos”, de Pola de Siero, con una actuación sobre el mismo escenario en el que al mediodía tuvo lugar la primera jornada de folclore y canción asturiana que se repetirá tanto hoy como mañana.

El ambiente de público fue aumentando según se fue desarrollando la jornada. “El fin de semana promete”, dice frotándose las manos Eva María Gutiérrez desde su puesto de queso cabrales.  

Ambiente en los puestos del paseo de la Herradura. IRMA COLLÍN

Un casín de la quesería Redes se alza con el premio a mejor queso de autor de España en Oviedo

El acto central del día inaugural tuvo lugar en el escenario del paseo del Bombé, donde el Instituto del Queso, en colaboración con el Ayuntamiento de Oviedo, organizó la segunda edición del “Cheese Talent”, el certamen que premia al mejor queso de autor de España, el cual coronó a un casín de la quesería Redes como ganador.

Natalia Lobeto, titular de la producción ubicada en Campo de Caso, conquistó al jurado de expertos haciendo lo que mejor sabe: “un casín artesano como los de toda la vida”. La quesera explicó que su madre comenzó con la quesería en 1989 y, desde entonces, han ido creciendo hasta alcanzar el año pasado una producción de 27.000 quesos en los que la leche y la técnica para amasar son claves.

Por la izquierda, Azucena Linares, Michael Robert, Natalia Lobeto, Rocío Bueno y Pablo Ruiz, con sus premios del concurso nacional de quesos de autor. JAIME CASANOVA

La casina se impuso a la pareja formada por Michael Robert y Azcena Linares, de la quesería catalana Can Robert. El tercer puesto fue para otra producción asturiana, la de la quesería Asiegu de Cabrales, que logró subir al pódium de una final en la que tomaron parte otras cuatro queserías seleccionadas previamente por expertos.

La guinda a la jornada la puso el grupo “Los Ñerbatos” de Pola de Siero con una actuación sobre el mismo escenario en el que al mediodía tuvo lugar la primera jornada de folclore y canción asturiana que se repetirá tanto hoy como mañana.

El ambiente de público fue aumentando según se fue desarrollando la jornada. “El fin de semana promete”, dice frotándose las manos Eva María Gutiérrez desde su puesto de queso cabrales.

Edén y Alma Jiménez, en su puesto de dulces sin gluten. | Irma Collín

La comida sin gluten, innovación debutante para salir de lo clásico

Entre la abrumadora mayoría de vendedores con décadas de presencia, en la Ascensión aparecen algunos debutantes como el popular hostelero Edén Jiménez, quien con su hermana Alma suma este año a la clásica oferta de quesos, embutidos y bollería una línea de dulces sin gluten que aspira a convertirse en parada obligada a la creciente población de celíacos. “Tenemos experiencia del mercadillo navideño y otras fiestas de la ciudad y creíamos que no podíamos faltar en la feria por excelencia”, apunta Edén Jiménez, que da por hecho que la Ascensión de este año será todo un éxito de público y ventas. “Todo apunta muy bien, a ver si finalmente se cumplen los pronósticos”, declara el también presidente de la Ruta de los Vinos de Oviedo.

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