El Museo de Bellas Artes de Asturias ha recuperado ya la mayor parte del público que perdió durante los dos años de pandemia. El primer semestre de este año, la gran pinacoteca regional duplicó las cifras de visitantes del año pasado, hasta acercarse a las de 2019, cuando se alcanzó el récord histórico de usuarios.

Entre el 1 de enero y el 30 de junio de este año, pasaron por el Bellas Artes un total de 38.388 personas, cuando en el mismo período del año pasado se contabilizaron 19.100. Esto es: algo más del doble. Para encontrar un primer semestre mejor hay que remontarse a 2019, el año anterior al inicio de la pandemia y en el que el museo alcanzó su récord histórico de visitantes (111.841). Entre enero y junio de ese año pasaron por el museo 44.315 personas. Una cifra muy pareja a la que se había registrado en 2018, cuando se contabilizaron 44.649 visitantes en el primer semestre, y 108.863 en el conjunto del año.

"Hemos recuperado casi un 87% de los visitantes que venían en los años previos a la pandemia, que fueron los mejores, en volumen de visitantes, en toda la historia del museo, e incluso estamos por encima de otros años anteriores", señala el director del Bellas Artes, Alfonso Palacio. De hecho, las cifras de los seis primeros meses de este año son ligeramente superiores a las de 2017, cuando se registraron, en el mismo período del año, 37.133 entradas. Se trata nada menos que del tercer mejor año, en volumen de visitantes, en la historia del museo: 90.090.

Alfonso Palacio. | Miki López

Cifras consistentes

La dinámica es, pues, muy positiva, especialmente porque, si se analizan mes a mes, las cifras son muy consistentes y en crecimiento casi continuo. El mes de junio, de hecho, ha sido uno de los mejores, con 8.159 visitantes. Una cifra netamente superior, sin ir más lejos, a junio de 2018, cuando se alcanzaron apenas 6.369. El número de visitantes a final de año, en cualquier caso, dependerá de muchos factores, entre ellos el desempeño del museo en estos dos próximos meses, que históricamente han sido los que más visitantes han registrado: viendo la dinámica de los últimos años, en estos 62 días se concentra entre una cuarta parte y un tercio del volumen total de visitantes del conjunto del año.

"Son meses muy intensos, en los que vamos a presentar dos exposiciones importantes que pueden atraer a mucho público. Este próximo día 7 se inaugura ‘Marina Abramovic: retrato y performance en la Colección Fundación María Cristina Masaveu Peterson’, y el 21 ‘El factor Prado’, dedicada a los depósitos del Prado. Son dos exposiciones que junto a la obra invitada de Richard Serra pueden ser palancas importantes de atracción de visitantes", reflexiona Palacio. El director, eso sí, no se atreve a vaticinar cuál será el volumen de usuarios a final de año, ni si se alcanzará la cifra mágica de los 100.000 visitantes: "Eso es algo que depende de muchísimas cosas, y hay casuísticas que, como hemos visto estos años, pueden cambiarlo todo. No queremos hacer esas proyecciones, pero nosotros vamos a seguir trabajando y creemos que la dinámica está siendo muy buena, lo que supone una alegría enorme".

Anclado a la sociedad

Palacio no tiene dudas de que esta espectacular recuperación de visitantes se explica desde el trabajo duro de toda la plantilla del museo: "Esto se debe a la dimensión activa, dinámica, viva, muy  proyectada y anclada a la sociedad que tiene ahora mismo el museo, con un programa de actividades de todo tipo. No se trata solo de exposiciones, ponencias y publicaciones, también de actividades públicas y de un programa educativo tan potente como el que tiene el museo. Esto hace que el Bellas Artes no solo se haya proyectado, sino que se ha anclado ya con fuerza en la sociedad asturiana, no solo la ovetense, por ofrecer una actividad extensa y de calidad. Si a esto sumamos todo lo que nos procura la Asociación de Amigos del Museo, con sus conferencias, sus visitas guiadas y sus encuentros, pues por ahí podemos explicar la recuperación del volumen de visitantes y esa dinámica al alza".

Cara al futuro, Palacio tiene claro que la clave para seguir creciendo pasa por completar la ampliación, con esa esperada segunda fase que se ha de ejecutar con cargo al Plan Nacional Turístico Xacobeo. "No cabe duda de que superar las cifras de visitantes de esos años previos a la pandemia pasa por completar la fase dos", sostiene el director del Bellas Artes. "Ahora sabemos que hay ese ‘deadline’ de octubre de 2025", continúa Palacio, en alusión a la fecha límite para completar las obras que marcan la Unión Europea y el Gobierno Central, "y teniendo en cuenta esa fecha límite y los plazos de ejecución del proyecto, para mí no cabe duda, y esta es una reflexión que hago como director del museo, que para la primavera o como muy tarde el verano de 2023 deberíamos ver el arranque de los trabajos".

Palacio insiste en que esa obra es "absolutamente crucial" para el futuro del museo, ya que dotarán al equipamiento de "todos esos servicios que un gran museo, un museo verdaderamente grande del siglo XXI como es el Bellas Artes de Asturias, debe tener". Se refiere a espacios como un gran salón de actos, una tienda o un restaurante, pero también de unos almacenes adecuados y de una buena conexión entre los distintos cuerpos del museo. "Es un momento clave que no debemos dejar escapar. Es importantísimo en la historia del museo, y todos debemos ser responsables y dar el cien por ciento para llevar a buen término esa fase 2 que supone el futuro, para bien, de nuestra institución", concluye.