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El turismo y los servicios tiran con fuerza en Oviedo de la nueva actividad comercial

Durante el primer semestre, dos negocios se estrenaron cada día en la ciudad | "Continuamente se aprende algo nuevo", dicen los emprendedores

Alejandro Freire y Deyi Bravo, en su confitería.

Ahora Alejandro Freire trabaja más horas, pero lo hace más a gusto, y nadie, dice, "me corta mi creatividad". Antes trabajaba para otros hasta que en las vísperas de la pasada Navidad se lanzó a la aventura de abrir su propio negocio, una confitería donde vende también productos asturianos, tras mucho tiempo en nómina de otros. Fue un acierto, asegura. Pese a la crisis que asoma en el horizonte. "Cada día aprendo algo nuevo", señala. Aunque lo de los beneficios va dependiendo del mes.

El servicio de licencias del Ayuntamiento de Oviedo viene notando un importante incremento en la creación de nuevos negocios en el municipio, especialmente ligados con el sector de la hostelería y el turismo. Con los servicios, que son los que están tirando del carro. Alejandro Freire está esperando como agua de julio por la llegada de los turistas para que las ventas tiren hacia arriba. "Estamos esperando por el turismo, aunque dicen que será con una rentabilidad menor", asegura. Las facturas suben como la espuma, pero muchos negocios son reacios a repercutir esos incrementos sobre el cliente final.

El concejal de urbanismo y primer teniente de alcalde, Nacho Cuesta, asegura que "estamos asistiendo a la llegada de nuevos negocios y nuevas actividades que quieren implantarse en Oviedo". Tirando de cifras, cada día abren en la capital asturiana dos compañías. Las cuentas son las siguientes. En este primer trimestre se solicitaron permiso para poner en marcha 360 negocios. En su mayoría ligados con el turismo y con la hostelería. Aunque en la lista del departamento de licencias también abundan, por ejemplo, las clínicas de estética, las peluquerías, o tiendas de alimentación.

Allá por febrero, José de Cesare, un venezolano que lleva seis años asentado en España, abrió las puertas de su centro de pilates en pleno barrio de Otero. "Estoy muy contento, porque el negocio está funcionando muy bien gracias al boca a oreja, cada vez llegan más clientes", señala. Va con el viento a favor. Pudo hacer una inversión en maquinaria –típica en este tipo de negocios–, gracias a la mediación de la Cámara de Comercio de Oviedo. Por el momento su negocio no abre todas las horas que le gustaría, así que compagina el trabajo en el estudio con la hostelería. "Al final, en los dos trabajo estoy de cara al público, al cliente", señala. Pero eso cambiará a partir de septiembre, cuando ya tiene previsto ampliar el horario de apertura. "Estoy muy contento con la decisión que tomé de montar mi propio negocio", señala. Sobre el método de pilates asegura: "El trabajo, al final, es el que hacen ellos (sus alumnos) yo solo soy guía y acompañante". Tampoco se ha librado de la subida de los costes. "Uf, sí que se nota", reconoce.

José de Cesare.

Desgranando más los datos de la actividad del servicio de licencias, se puede comprobar cuál es –más o menos– el perfil de los nuevos negocios que se está abriendo en la ciudad. En los primeros seis meses del año se tramitaron 231 declaraciones responsables para lo que se conoce como actividades inocuas nuevas, aquellas que no necesitan de demasiada burocracia ni de permisos especiales; también se registraron 35 para nuevos negocios que sí que precisan de algún tipo de permiso por representar una actividad molesta o insalubre; y, por fin, hubo 94 nuevas licencias para actividades de hostelería. Las que más. Hay que tener en cuenta que, por ejemplo, durante esos primeros meses del año abrieron los nuevos negocios del denominado como bulevar del Vasco, todos ligados con la hostelería.

A Alejandro Freire le van saliendo las cuentas. "Depende del mes", señala, "el mayor cambio que he tenido es que ahora tengo que ocuparme de todo, de todas las finanzas del negocio". Ser autónomo, para Freire es algo más que hacer pasteles en la confitería.

Nacho Cuesta, primer teniente de alcalde, achaca el aumento de la actividad a la mejora del departamento de licencias, que es más ágil. Apunta: "Las mejoras en el funcionamiento llegaron con un incremento de la agilidad, menos papeleo y la reestructuración del personal en aras de hacer el servicio más operativo". Y asegura que todo esto se está traduciendo en el resurgir de la actividad en nuestra ciudad y, por ende, de la economía local y de la creación de puestos de trabajo. "La comunicación constante que mantenemos con estamentos muy implicados en el desarrollo de actividad, como la Cámara de Comercio o las entidades empresariales contribuyen de manera positiva a este fin. Todavía queda mucho por hacer, pero estamos consiguiendo objetivos que nos habíamos marcado en el inicio de este mandato”.

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