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Los hosteleros de Oviedo piden instalar terrazas más amplias en el Antiguo y con toldos fijos

Otea asegura que, aunque el empleo crece en el sector, la facturación baja por disponer de menos espacio que durante el covid para colocar mesas

Una de las terrazas del Antiguo, llena de gente. | Miki López

Los hosteleros quieren más espacio para desplegar sus terrazas, tal y como fue común durante la época de restricciones sanitarias. Especialmente, en zonas de gran afluencia turística como el casco antiguo de Oviedo, para donde piden terrazas amplias y fijadas al suelo. La reivindicación la hace el presidente de la patronal asturiana del sector, Otea, José Luis Álvarez Almeida, que quiere volver a lo que había hace unos meses, cuando las administraciones levantaron la mano y permitieron que las mesas y sillas de los negocios de restauración ocuparan más acera de la que ahora tienen permitido. El caso es que el empleo en el sector crece –va viento en popa–, pero la facturación de los negocios ha menguado respecto a otros años, precisamente, por ese recorte en las terrazas, según la patronal.

"El año pasado había el doble de sillas y de terrazas y este, aunque la situación sanitaria ha ido mejorando, la gente continúa teniendo miedo al interior de los locales. Quieren seguir estando en las terrazas", asegura Almeida. El Ayuntamiento de Oviedo está tramitando una nueva ordenanza que regulará la instalación de terrazas, dándoles más espacio y unificando el mobiliario externo de los bares y restaurantes en espacios singulares de la capital asturiana como el Antiguo o el entorno de los monumentos más emblemáticos. La normativa la está negociando el Consistorio con los propios hosteleros que se manifiestan de acuerdo. Solo hay un pequeño lunar, apunta Almeida. La intención de los hosteleros es que en la zona del Antiguo puedan instalarse un tipo de terrazas del tipo de "dos aguas", que son más amplias y que en días como el de ayer, de "orbayu" durante buena parte de la jornada, permitiría que los comensales estuvieran más resguardados. Ahora, lo que está permitido son las de tipo "paraguas" en las que, según Almeida, muchas mesas acaban mojándose. Ese asunto, reconoce el líder de los hosteleros, es necesario pactarlo con el Principado al tratarse de una zona con protección. Otra peculiaridad es que el tipo de terrazas que hay ahora en el Antiguo son de quita y pon. Tienen que recogerse cada día para que las calles queden limpias. Un desgaste de energía innecesario, a juicio de la asociación de empresarios. Por lo que reclaman que estén fijadas en el suelo.

El empleo en el sector hostelero está creciendo con cierta soltura. Solo durante el último año fue del 6%, un porcentaje que está muy por encima del que registran el resto de comunidades. Son parte del motor de la economía, facilitando que el paro baje en la región, mientras que en el resto del país subió. No obstante, Almeida apunta que "aunque el empleo crece, la facturación en el sector de la restauración bajó a la mitad con respecto a 2019", justo antes de la crisis sanitaria. El problema de las terrazas no es una cuestión solo de Oviedo, la patronal también ha hecho llegar esta petición a la Federación Asturiana de Concejos (FAC) para que los ayuntamientos puedan ir adaptando sus normativas.

La ordenanza que está preparando el Consistorio ovetense va en la línea de lo que reclaman los hosteleros, a los que les gustaría poder contar de forma inmediata con más espacio para poder instalar sus terrazas. Aunque la normativa también atiende a algunas de las demandas históricas de los vecinos. Por ejemplo, el Ayuntamiento quiere establecer la prohibición de arrastrar el mobiliario cuando toque recogerlo, reducir en media hora el horario del servicio en exteriores de lunes a miércoles y endurecer las multas por incumplimientos considerando como graves infracciones que hasta ahora eran consideradas como leves. Los negocios tendrán hasta 2025 para aplicar esta nueva normativa que ampliará el espacio de las terrazas.

La hostelería es el sector que está tirando del carro de las cifras de desempleo. Lo está haciendo a la baja. A finales de julio, había 12.371 desempleados inscritos en las oficinas del Servicio Público de Empleo de la capital. Son 42 menos que justo un mes antes. Y si la comparación se hace con respecto a lo que ocurría hace justo un año, en julio de 2021, la bajada ha sido mucho más notable. Ahora hay 1.146 desempleados menos en el municipio ovetense que hace justo un año. Las actuales son las cifras de desempleo más bajas desde el año 2008, justo antes de que comenzara la gran recesión que supuso una brutal destrucción de empleo.

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