Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Punk rock sin arrepentimiento

Las actuaciones del grupo "La Culpa", y de "Nueve Desconocidos" llenaron ayer el claustro de la Universidad

La actuación de «La Culpa», en el patio del edificio histórico de la Universidad. | Miki López

"Sentimos tener una voz de mierda". Así, sin dobleces ni medias tintas, sin postureo, reconocía el bajista y corista de "La Culpa" que lo suyo no es la lírica clásica. Tampoco lo pretende. El grupo valenciano, que luce una madurez impropia tras apenas diez meses en liza, juega a otra cosa: lo suyo es el punk rock, o sea, la provocación, la furia, la libertad. Y ayer mostraron toda esa rabiosa fuerza en el Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo, donde el cuarteto levantino abrió una poderosa sesión, dedicada precisamente al punk rock, del ciclo musical "Tiempos nuevos".

El batería marcaba el ritmo y la banda empezó a tocar haciendo resonar su música por todo el claustro del Edificio Histórico de la Universidad. La falda roja de la cantante destacaba sobre el escenario negro, con un gran movimiento mientras sus manos jugaban con el cable del micrófono que se había enrollado al rededor del cuello como si fuese un collar. Demostró pundonor: pese a que tenía la voz tocada, como reconoció ante el respetable, no dejó de interpretar todos los temas, que hicieron bailar a un nutrido público de todas las edades. En mitad del concierto el grupo sufrió un pequeño incidente, un fallo impredecible del directo: una cuerda de la guitarra se rompió y hubo que hacer una pequeña pausa para reponerla.

Era solo una tregua. Tras unos minutos el grupo volvió con más fuerza. Los espectadores volvieron a dejarse llevar por el ritmo mientras quedaban perplejos ante la potente presencia de la formación sobre el escenario.

Miembros de «Nueve Desconocidos», durante su actuación. | Miki López

Pese al déficit vocal, el público disfrutó al máximo del concierto con sus estribillos pegadizos, sus ritmos penetrantes y esa irreductible actitud punk. Para terminar el concierto el grupo interpretó dos temas nuevos, cerrando así su actuación por todo lo alto.

Tras un tiempo de pausa, de flujo de gente, llegó el turno del joven Ares Negrete, que subió al escenario acompañado de una teclista para dar comienzo a la segunda parte de la sesión.

El proyecto musical de este joven alicantino se llama "Nueve desconocidos", haciendo así referencia en su nombre artístico a una sociedad secreta, entre la historia y la leyenda, formada hace más de dos mil años en lo que más tarde sería la India, y que tenía la misión de recopilar, conservar y asimilar todos los conocimientos posibles y emplearlos para procurar seguridad, paz y felicidad a todas las criaturas vivientes. Como la Fundación de Asimov filtrada por Lovecraft.

Negrete escribe, compone, interpreta, graba y mezcla canciones creando unos sonidos post punk, new wave y dark wave. Las letras de sus canciones destilan ocultismo y desamor, melancolía y dolor, pensamiento crítico y cultura pop.

El público que acudió a disfrutar de los conciertos. | Miki López

"Nueve desconocidos" no precisa de un gran despliegue para desarrollar su música. La teclista ocupaba el espacio de una banda completa, mientras Negrete le ponía voz a los temas y enriquecía el sonido con la guitarra, regalando vistosos riffs. En ocasiones, Negrete se acercaba suavemente a la teclista y echaba mano al teclado para tocar ambos a la vez. El cariño se palpaba durante toda la actuación y se hizo visible en los besos que le daba en la mejilla el artista a la teclista con una inesperada ternura.

El público se mostraba anonadado ante este sonido diferente. Cada vez que una canción terminaba los aplausos inundaban el claustro de la antigua universidad. Y no solo impresionó a los adultos, los más pequeños que asistieron al concierto no dejaron de bailar ninguno de sus temas, y alguno, ya no tan niño, tampoco podía dejar de moverse al ritmo de "Nueve desconocidos".

Ya empezaba a hacerse de noche en la ciudad cuando Negrete cerró su concierto con su single "Llagas", que hizo vibrar a todo aquel que estaba presente. Al terminar tanto él como su compañera saludaron al público y dieron las gracias a todas aquellas personas que hicieron posible ese concierto. Por el espíritu punk no está reñido con la buena educación.

Compartir el artículo

stats