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Ventanielles contempla con desconfianza el regreso de las obras para arreglar Río Orlé

«Nos engañan, no están haciendo nada en el barrio, acabamos peor de lo que estábamos», protesta la asociación Actividades de Ventanielles

Estado de las nuevas obras, ayer, en Río Orlé. | Miki López

Las obras para arreglar los escombros y desperfectos que dejó la anterior reforma, fallida, de los patios interiores de la barriada de Río Orlé, en Ventanielles, arrancaron ayer en medio de una desconfianza generalizada entre los vecinos, que temen que el resultado sea aún peor y afean las promesas incumplidas del equipo de Gobierno en el barrio.

«¡Es una vergüenza! El proyecto antiguo fue un desastre, esperemos que no acabe como la vez anterior», protestaba una de las vecinas afectadas. Desde la asociación Actividades de Ventanielles, su presidenta, Blanca Fernández, denunciaba que el Ayuntamiento no cumple. «Nos engañan, no están haciendo nada en el barrio, vamos a acabar peor de lo que estábamos».

Las máquinas empezaron a trabajar ayer en la segunda tentativa para adecentar los patios interiores de las calles Río Orlé y Río Sella. El alcalde, Alfredo Canteli, y el edil de urbanismo, Nacho Cuesta, confirmaron el pasado 4 de julio, el compromiso de igualar el firme del patio interior de esta comunidad de vecinos. Las obras que tienen la finalidad de mejorar el firme y retirar los escombros provocados por la primera obra de reforma, fallida. Empezarán este mes y tendrán una duración de entre cinco y seis meses.

Los primeros trabajos para la rehabilitación en la calle Río Orlé y en su paralela, Río Sella, tenían como objetivo reorganizar y a construir 85 nuevas plazas de aparcamiento, pero el proyecto nunca llegó a su fin. El primer proyecto que se formalizó el pasado 17 de noviembre, fue adjudicado a la empresa Arposa por algo más de 351.000 euros. Las obras comenzaron en diciembre pero la empresa las paralizó en enero. El incremento de costes a consecuencia de la crisis llevó a la empresa a pedir un aumento del presupuesto, lo que finalmente derivó en una suspensión del contrato. Es ahora cuando se ha contratado a otra empresa para hacer el saneamiento de una de las unidades de obra, por la que se había empezado. Cuando finalicen sus labores de retirada de escombros y asfaltado, el Ayuntamiento planteará de nuevo a la primera adjudicataria la posibilidad de retomar los trabajos.

Al margen de estos problemas, los vecinos siguen viendo una intervención fallida y la necesidad de mejorar esos patios, con un asfalto muy deteriorado, lleno de agujeros por donde se acumula todo tipo de suciedad. «En los días de lluvia el agua se atasca y aparecen muchos animales, como palomas. Es muy desagradable y asqueroso porque por culpa de las grietas del suelo el agua se pudre y huele mal» describe Ana García, una de las vecinas afectadas. También se quejan de la imposibilidad de tender la ropa por el olor del agua estancada durante varios días en las zanjas de las obras sin terminar.

Los vecinos de Río Orlé están en realidad deseosos de que las nuevas obras salgan según lo previsto y ver sus patios en una situación decente. «Lo mínimo que pedimos son plazas de aparcamientos normales, sin tener baches», explicaba ayer una de las vecinas. Es un sentimiento agridulce lo que están experimentando. «Queremos que estas obras se hagan, no obstante, sabemos que nunca vamos a obtener lo que estábamos pidiendo desde el principio» admite uno de los vecinos de los bloques más afectados.

Según otra de las plataformas vecinales del barrio, los presidentes de los bloques afectados todavía no se han reunido para hablar sobre las nuevas obras. «Estamos deseando hacerlo y acabar con esta situación, es necesario garantizar la seguridad de la comunidad y de nuestros hijos, porque hasta el parque es inseguro en estas condiciones», protesta una portavoz del colectivo.

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