Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La Catedral, reina del verano ovetense

El templo, gran reclamo turístico de la ciudad, supera ya las cifras de visitantes de la última temporada estival previa a la pandemia

Cola para entrar en la Catedral. | Irma Collín

La Catedral de Oviedo es el gran reclamo turístico de la ciudad. El templo supera, en lo que va de verano, las cifras de visitantes registradas a esta misma altura de la temporada en 2019, el año previo a la pandemia. Un éxito amplificado por el inicio de las visitas turísticas a la torre gótica, a la que ya han subido más de un millar de personas desde que se inauguró la actividad, el pasado 1 de agosto.

La familia Ranchon. | Irma Collín

"De las cinco subidas que se realizan al día, se suelen cubrir en todas las 20 plazas", afirma Benito Gallego, deán de la Catedral. Algo que no solo ha atraído a los turistas, pues casi la mitad de las personas que suben a la torre para observar sus entresijos y coronar el ascenso con la mejor panorámica de la ciudad son asturianas. Es el caso de Mariano González, un ovetense que ya ha subido tres veces a la torre: "Merece la pena volver a subir por las vistas que ofrece tanto de la ciudad como de su estructura". Incluso si el tiempo no acompaña, González recomienda la actividad, pues asegura que "con tormenta tiene su encanto".

Mariano González. | Irma Collín

Para poder disfrutar de la panorámica que ofrece la torre gótica hay que ascender 43 metros y medio por una estrecha escalera de caracol con 184 escalones. Durante el ascenso, se puede observar la propia estructura de la torre, así como los moldes que usó Menéndez-Pidal para restaurar las gárgolas, los contrapesos y la maquinaria del reloj, y también el cuerpo de las campanas entre las que se encuentra la Wamba, la campana en activo más antigua de Europa, fundida en 1219. "Yo vengo con un motivo muy especial: una de las campanas la fundió el padre de mi tatarabuelo", señala la ovetense Lucía Barcena, quien subió ayer a la torre con otras dos amigas y que asegura que, en cuanto salieron las entradas, no tardaron en hacerse con un pase para poder disfrutar de la experiencia.

Lucía Bárcena, Marisa Val de Grma y Blanca González. | Irma Collín

La viguesa Manuela Pensado se mostraba especialmente impactada por las dimensiones de la torre: "Impresiona mucho la altura que tiene, da una sensación de grandeza e inmensidad". Absolutamente enamorada de la Sancta Ovetensis, decidió retornar por la tarde, tras una primera visita al templo por la mañana: "Habíamos estado antes en Oviedo pero nunca habíamos entrado en la catedral. El retablo mayor es precioso" sostiene.

La familia Croset, a las puertas de la Catedral de Oviedo. | Irma Collín

Para los peregrinos y turistas extranjeros, la Catedral es la primera visita obligatoria de la ciudad. Este verano se está registrando cierto cambio en las tendencias: la mayoría vienen desde Francia e Italia. Si bien el país vecino es tradicionalmente el vivero principal de turistas foráneos a la ciudad, no es habitual la presencia de tanto visitante italiano. De hecho, estadísticas en mano, Países Bajos y Alemania suelen aportar más turistas a Oviedo. Buena parte de este turismo francés e italiano viene por carretera: son grupos familiares que se desplazan en furgoneta o autocaravana que están recorriendo el Norte. Pero en el caso de los visitantes transalpinos también hay muchos que llegan por avión, probablemente aprovechando los vuelos directos que aterrizan en el aeropuerto de Santander.

Manuela Pensado –a la izquierda– con una amiga en el jardín de los Reyes Caudillos. | Irma Collín

La familia de Emilie Ranchon, procedente de la localidad francesa de Nantes, llegó a Oviedo en autocaravana, y no dudaron en acudir en primer lugar a la Catedral: "es lo que más nos llamó la atención de la guía turística", dice Ranchon quien está recorriendo el norte del país con su marido y sus tres hijos. "El retablo mayor es lo más bonito de todo", afirma. La familia Croset, también francesa, está por segunda vez en Asturias, pero no había visitado antes la Catedral y tenía especial interés por conocer la Cámara Santa: "Quisimos venir porque es Patrimonio de la Humanidad, pero toda la Catedral nos ha parecido muy bonita, muy rica en cultura".

Compartir el artículo

stats