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Elogio al queso en Soto de Ribera

La primera edición del Arniu Cheese Fest se cierra con gran éxito de público y ventas, con muchos productores agotando el género

Arriba, una clienta contempla una porción de gamonéu en un puesto. Sobre estas líneas, asistentes al Arniu. | Franco Torre

El Arniu nació de pie. El festival del queso que celebró ayer su primera edición en el centro social La Caballería de Soto de Ribera cosechó un gran éxito de público y entusiasmó a los productores queseros. En su vertiente competitiva, el Arniu distinguió a la quesería vallisoletana Campoveja, a la moscona Temia y a la cabraliega Asiegu con los tres premios que concedió en esta primera edición.

Los queseros premiados, el jurado (todos con camiseta azul) y las autoridades, ayer, en el Arniu. De pie, por la izquierda, José Suárez, Javier del Valle, Alejandro Calvo, Tomás Fernández, Luis Nel Estrada, Alejandro Escobio y Fidel Fernández. Agachados, por la izquierda, los queseros María Isabel Rodríguez, Angie Salinas y Jesús Sanz. | Franco Torre

La feria registró mucho movimiento desde el momento mismo en el que abrió sus puertas. "El tiempo nos ha acompañado, las temperaturas son mucho más suaves que estos días de atrás y el sol no aprieta, eso facilita que la gente acuda y también facilita el trabajo a los queseros, que con sol lo hubieran pasado peor", señalaba Luis Nel Estrada, que encabezaba la organización de Arniu Cheese Fest. La afluencia de gente incluso obligó a la organización a ampliar el espacio destinado a aparcamiento, en un prado anexo.

Elogio al queso en Soto de Ribera

Las degustaciones marcaron el paso en este inicio de la jornada, con el jurado mezclándose entre los asistentes para probar las distintas variedades que habían llevado a la feria los 32 productores participantes. Tras el pregón de la periodista María Herrero y las primeras actuaciones llegó el veredicto del jurado. La quesería Campoveja, de la localidad vallisoletana de Serrada, se hizo con el premio al Mejor Lote, en una decisión unánime y tras cosechar 140 puntos sobre un máximo de 160. El fallo vino a corroborar las sensaciones del público, ya que el puesto de la quesería pucelana, regentado por Jesús Sanz, era uno de los más concurridos de la feria, y sus quesos, especialmente un ahumado, eran muy demandados. Esta dinámica, obviamente, se incrementó tras el dictamen del jurado, y algunos clientes hasta bromeaban con el quesero sobre el éxito de su puesto: "Vas a terminar todo el género, tenías que haber traído toda la quesería", le decían. La quesería moscona Temia recibió la distinción al queso de pasta blanda o prensada, con su atroncáu roxu de afuega’l pitu. El alcalde de Ribera de Arriba, Tomás Fernández, fue el encargado de entregar este galardón, que recogió por parte de la quesería María Isabel Rodríguez. La tercera distinción del certamen, para los quesos de pasta azul, premió el trabajo de la quesería Asiegu, en concreto a su cabrales ecológico. Angie Salinas recogió la distinción de manos del consejero de Medio Rural y Cohesión Territorial, Alejandro Calvo.

Tras la entrega de premios llegó una animada sesión vermú, con "Pequeño Club Imposible" sobre el escenario. Las ventas siguieron al alza toda la jornada, hasta tal punto que a media tarde varios de los queseros cerraron ya el puesto: lo habían vendido todo. La lluvia respetó Soto de Ribera, y solo al final de la tarde, justo cuando actuaba Higiénico Papel, amenazó la lluvia, aunque fue solo un amago. Los asistentes, en cualquier caso, ni se movieron. Al cierre del festival, se abrió el Desarniu, un complemento construido sobre la fusión de música tradicional y electrónica. Una vuelta de tuerca que consolidó el éxito de la iniciativa y propició que un público más joven acudiese a ocupar los sitios que dejaban libres las familias. Unos y otros volverán, de seguro, el próximo año.

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