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Una nueva habitación anexa a la del mosaico aflora en La Estaca

«En las próximas semanas esperamos dar con el sistema de calefacción», dicen los arqueólogos

Por la izquierda, Adrián Piñán, Alejandro Sánchez, María Rodríguez, Marta Corrada y José Antonio Longo, ayer, excavando en La Estaca. | LNE

Los trabajos de la quinta campaña de excavaciones arqueológicas en la villa romana de La Estaca, en Las Regueras, comienzan a dar sus frutos. El equipo de investigadores, capitaneado por Juan Ramón Muñiz, hizo aflorar a lo largo de la tarde de este jueves una nueva habitación, situada en las inmediaciones del habitáculo en el que apareció en 2018 un gran mosaico similar al hallado en la misma zona a mediados del siglo XX. «Hemos descubierto dos paredes y un buen trozo de suelo y en las próximas semanas esperamos descubrir el sistema de calefacción del edificio», indica Muñiz sobre los primeros grandes avances para conocer más sobre este complejo, cuyo origen se sitúa en torno al siglo II de nuestra era.

El objetivo primordial de la excavación de este año, financiada a partes iguales por Cultura, una línea de subvenciones para excavaciones y las aportaciones del colectivo de Amigos de la Villa Romana de San Martín de La Estaca, es dar con la calzada que conectaba la villa romana, de alrededor de 600 metros cuadrados, con las rutas comerciales seguidas por los pobladores de esta parte de Las Regueras en los primeros siglos después de Cristo.

De momento, la excavación trata de dejar al aire una habitación cuyas paredes podrían colindar con la propia calzada. De confirmarse estas sospechas, los miembros de la excavación analizarán la superficie del antiguo camino y decidirán en qué medida tratarán de descubrirlo. Los trabajos, iniciados el pasado día 8 de este mes, no están resultando sencillos, pues la sequía hace que el terreno esté más duro que en excavaciones anteriores y los avances sean más lentos. No obstante, las fuertes lluvias caídas desde la madrugada del miércoles han jugado a favor para que en el día de ayer el equipo consiguiese dejar a la vista los primeros elementos del inmueble.

Los planes de Juan Ramón Muñiz pasan por continuar con la excavación hasta el día 7 de septiembre. El equipo confía en que el mes de actividad en San Martín de La Estaca ofrezca nuevas pistas sobre la relevancia de este complejo romano en el que se sospecha que pudo vivir algún señor que se encargaba de recaudar y comercializar la producción agrícola de todo el valle y sus alrededores.

Este tipo de campañas son una constante cada verano desde que en 2018 se descubriera un mosaico romano de 14 metros cuadrados, muy parecido al que José Manuel González localizó en la misma finca reguerana 60 años antes, que posteriormente fue trasladado al Museo Arqueológico, donde permanece en la actualidad.

En 2019, la campaña desveló la existencia de un sistema de calefacción sobre el que el equipo de arqueólogos confía en indagar este año a través de la habitación anexa al salón donde fue encontrado el mosaico. Dicha habitación ya fue objetivo de la campaña de 2020, si bien el inesperado hallazgo de otro edificio cercano hizo desviar la atención de los trabajos al mismo. Los investigadores concluyeron que se trataba de una construcción auxiliar al edificio principal.

Un año más tarde, la tercera campaña estival consecutiva permitió dar con dependencias en las que todo apunta que habitaron personas más humildes, posiblemente dedicadas al servicio de los señores de la villa romana. Este hallazgo hace prever a los expertos que según vayan avanzando las excavaciones se podrán obtener más pistas tanto de los habitantes de la ostentosa villa principal como de quienes vivieron de manera más humilde en la zona tanto en la misma época como en los periodos sucesivos.

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