Un hombre nacido en 1988 acusado de haber abusado sexualmente de dos chicas en distintos puntos de Oviedo los días 9 y 10 de abril de este año reconoció los hechos y aceptó una condena a tres años de cárcel ante la jueza del juzgado de lo penal número 2 de Oviedo. El varón, además de continuar en prisión, donde ingresó el 18 de abril, deberá abonar 1.000 euros en concepto de indemnización a cada una de las víctimas.

El varón ya fue condenado en 2017 por hechos similares. En el acuerdo, el ministerio fiscal accedió a tener en cuenta como atenuante la adicción a las drogas del procesado. Sin embargo, el ministerio público se opuso a la suspensión de la pena solicitada por la Defensa por lo que el ya condenado deberá permanecer en prisión.

La acusación sostenía a las cuatro menos cuarto del día 9 de abril de 2022, el acusado viajaba en la parte trasera del autobús urbano que conecta La Monxina y Las Campas. En la parada de la calle Río Sella de Oviedo se subió una chica y se sentó hacia la mitad del autobús. Inmediatamente, el acusado se levantó y se sentó a su lado. Mientras ella miraba su teléfono móvil, el acusado puso la mano sobre su pierna derecha y la deslizó hasta sus genitales. Luego, le rozó los glúteos, todo ello por encima de la ropa. La mujer le dio un empujón y lo apartó. A su requerimiento, el conductor detuvo el autobús y expulsó al acusado en la parada de la calle Ángel Cañedo.

Sobre las siete de la tarde del día 10 de abril de 2022, el acusado se acercó a otra mujer cuando se encontraba escribiendo en su teléfono móvil en la calle Puerto Pontón de Oviedo, le echó el aliento en la nuca y se restregó contra ella mientras tenía la cremallera del pantalón bajada y con una de las manos por dentro se tocaba los genitales. Ella le dijo: “¿qué coño haces?” y huyó corriendo pese a que el acusado seguía gritando: “¿cómo te llamas?”.

Ambos hechos relatados constituyen dos delitos de abuso sexual por los que el fiscal solicitó inicialmente la pena de 6 años de cárcel. Finalmente, la condena se queda en tres años de cárcel, sendas órdenes de alejamiento a más de 300 metros durante cinco años y la prohibición de trabajar con menores durante 10 años, así como el pago de 1.000 euros para cada una de las víctimas.