Las fiestas de San Mateo de este año son "excelentes y envidiables", aunque "hay que mejorar cosas". Así de rotundo se mostró este lunes el presidente de la patronal hostelera Otea, José Luis Álvarez Almeida, quien aprovechó su intervención en un acto para aplaudir la "dignidad y valentía" del alcalde, Alfredo Canteli, por dar a la hostelería "el lugar que le correspondía a las fiestas", cambiando el tradicional modelo de chiringuitos de asociaciones por casetas hosteleras que "generan empleo y dignifican al sector".

Almeida desveló que Otea había presentado al Ayuntamiento una serie de mejoras para los recintos festivos habilitados en el Antiguo y el centro de la ciudad, pero no pudieron aplicarse este año "por falta de tiempo". Ante las críticas de algunos hosteleros por la escasa afluencia durante los primeros días de la programación, recordó que los hosteleros estuvieron "apartados de las fiestas durante más de 35 años con los distintos gobiernos tanto del PSOE como del PP".

El responsable de la patronal pone el acento en el éxito de algunos eventos como los conciertos de La Ería, sobre los que, asegura, "se desarrollaron sin ningún tipo de problema con 7.000, 9.000 y 10.000 personas, al mismo tiempo que defendió que este año no se están produciendo "esas aglomeraciones y esa suciedad en las calles con los plásticos que se pisaban constantemente".

Desde Otea afirman que se han puesto en contacto con ellos representantes de otras asociaciones de España preguntando cómo en Oviedo han sido capaces de dar un giro a este modelo de casetas "copiado" de Santander y Valladolid. De todos modos, precisó que a los hosteleros les preocupa "la rentabilidad", uno de los "puntos débiles" en la actualidad del sector, aunque subrayó que todavía quedan unas jornadas festivas "para vender estupendamente" con un modelo de casetas que "la ciudadanía admitió, arropó y cuidó".