Una ovetense denunció el pasado día 7 a su expareja por maltratar presuntamente durante tres días seguidos al hijo de ocho años que ambos vecinos de Ventanielles tienen en común durante la última estancia del menor en la vivienda del padre. Según el testimonio del niño, el acusado le hizo comerse sus heces tras hacerse caca mientras su actual pareja grababa con el móvil con amenazas de difundir el vídeo entre sus compañeros de colegio.

La denunciante declaró estar sorprendida por lo sucedido. El día 6 de septiembre su excuñado, con el que tiene buena relación, le entregó el niño sobre las cuatro de la tarde a pesar de que habitualmente lo suele recoger a las ocho. Cuando vio al niño este presentaba señales en la cara de una mano, el labio superior, con una herida e hincado, un hematoma en el cuello y unas uñas marcadas en el centro de la barbilla y la parte posterior del cuello.

Previamente, el progenitor telefoneó visiblemente enfadado a la madre para decirle que el menor se estaba portando mal y se estaba autolesionando, además de señalar que se había hecho caca encima. Fue entonces cuando el tío del niño, que se encargó de asearlo, quedó con la madre y se lo entregó como suelen hacer habitualmente.

Al recoger al pequeño, la mujer apreció que tenía varias heridas y los ojos llorosos y fue cuando el niño le contó que tanto su padre como su pareja llevaban tres días pegándole y le habían obligado a tragarse sus excrementos para que aprendiera a no hacérselo encima.

Los hechos están siendo investigados y el abogado de la denunciante ha solicitado que se suspendan las visitas al padre, aunque el menor no ha vuelto a verlo desde que ocurrieron los hechos. El progenitor deberá prestar declaración en el juzgado la próxima semana para explicar su versión de los hechos.