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Los trabajos previos para revocar Santullano constatan el daño de la autopista al templo

La próxima semana empezarán a aplicarse las primeras cargas de la prueba de mortero en los muros norte, sur y este del edificio

La iglesia de Santullano, con la zona este preparada para aplicar el revoque delimitada entre listones. | Miki López

En la iglesia de Santullano ya se pueden intuir los tres grandes paños que cubrirán sus muros con mortero, tal y como el templo lucía hace más de un siglo, en los próximos meses. Es solo una intuición porque los trabajos para aplicar la primera carga comenzarán la próxima semana, pero el equipo del restaurador Pablo Klett ya ha marcado con listones las zonas en las que se aplicará el revoque. Los trabajos previos para estas pruebas, que tienen como objetivo comprobar en qué medida lucir los muros ayudará a proteger las pinturas del interior de la humedad, han puesto de manifiesto otro problema, muy conocido pero de nuevo constatado. En la limpieza de los muros para prepararlos para el mortero se han encontrado mucha mayor suciedad provocada por la contaminación ambiental en el lado Sur, por el que discurre, a escasos metros, el tramo urbano de la autopista "Y".

Klett explica que mientras han estado preparando la superficie de los muros para el encalado, con labores de limpieza y tratamientos biocidas, han detectado que la parte sur tiene más suciedad, "supuestamente por la contaminación, al estar junto a la autopista". Es en estos aleros donde han detectado una mayor afección, con suciedad adherida a la piedra, supuestamente provocada por la contaminación ambiental, aunque, precisa, en esta ocasión no se han hecho estudios de las sustancias contaminantes detectadas.

Una vez limpios los muros del templo, se han marcado con listones los tres bloques donde se aplicará el mortero. En total son 45 metros cuadrados, repartidos en dos muestras de siete metros cuadrados en los muros norte y sur y otra de 17 metros en el muro este.

De momento se está trabajando con buenas condiciones climatológicas, aunque la previsión es que las lluvias lleguen la próxima semana. En todo caso, los trabajos para hacer las pruebas de encalado de Santullano habrán finalizado dentro de un mes.

En estos trabajos previos también se ha hechos una consolidación de los revocos que todavía quedaban en el templo. En especial en el muro Este. La intervención de Fortunato de Selgas, entre 1912 y 1915, que eliminó las cargas del templo, también mantuvo las que él consideraba originales. Son estos revocos originales los que, ahora, se tratarán de imitar.

Para lograrlo, explica Pablo Klett, se utilizarán cales aéreas en pasta envejecida, cales muy cuidadas, con un proceso de curado de varios meses. Los morteros originales, explica, tienen una granulometría gruesa, en ellos se percibe la piedra que forma parte de la masa, muy texturizados y de un color bastante claro.

El objetivo final de estos revoques de prueba, llamados también de "sacrificio", pues se pretende que su retirada sea más sencilla y que se puedan separar sin problema de los morteros originales, es mejorar la conservación de las pinturas murales del interior de la iglesia. Con ese objetivo, una vez instaladas las cargas exteriores, que serán de dos tipos, unas con hidrofugantes y otras sin ese tratamiento, se harán pruebas en el interior del templo para ver si cambia el ambiente interior, si bajan los niveles de humedad.

Con todos estos datos, la Consejería espera poder tomar una decisión definitiva sobre el tipo de mortero que habría que utilizar si, como todo apunta, se confirma que lucir la fachada de San Julián de los Prados favorecerá la conservación de las pinturas del interior. En paralelo a los trabajos que se desarrolla ahora el equipo de Klett, también se procederá a realizar otro proyecto consistente en un estudio de humedades en el interior y el exterior, analizar las posibles filtraciones y las afecciones que las lluvias provocan al templo prerrománico.

Los datos


  • Los revoques. Se aplicará mortero a tres zonas distintas. En total son 45 metros cuadrados. Dos paños de 7 metros cuadrados cada uno en los muros Norte y Sur y otro de 17 metros en el muro Este.
  • El mortero. Se han consolidado los morteros originales que todavía se conservan en los muros de la iglesia y se han intentado reproducirlos en las cargas que se aplicarán ahora al templo. Se utilizarán cales aéreas en pasta envejecida, cales muy cuidadas, con un proceso de curado de varios meses.

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