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Asturias lidera la carrera para armar una industria de Defensa

El Principado, por al empuje de las empresas de Oviedo, supera a otras regiones que buscan aprovecharse del filón del Ejército

Operarios trabajando en el Dragón en la fábrica de Trubia. Irma Collín

Asturias saca toda su artillería. La nueva asociación de compañías ligadas con el sector de la defensa, que lideran las factorías ovetenses de Santa Bárbara Sistemas y Expal, va tomando ventaja respecto a los intentos que comienza a haber en otras comunidades para hacer fraguar una iniciativa similar. Pero el Principado va en cabeza y con bastante munición en la recámara. Hay al menos otras cuatro comunidades autónomas españolas que están tratando de impulsar una agrupación de empresas similar. Son Andalucía, Galicia, Aragón y Cantabria.

La intención de estas comunidades es la de aprovecharse del previsible incremento del gasto militar que aprobará el ministerio de Defensa en octubre. En Asturias, aunque también se espera con cierto optimismo esta ampliación de las cuentas, la industria ligada con el Ejército es mucho más estable y no depende de los vaivenes presupuestarios.

El secreto de Asturias, apunta el secretario de esta asociación empresarial "Iniciativa Ingeniero González-Hontoria", David González, es que ya tiene buena parte del trabajo hecho. En la región ya había un buen puñado de compañías que trabajaban para el Ejercito gracias al efecto tractor de Santa Bárbara, que ya cuenta, según el último conteo, 200 proveedores y compañías auxiliares. Según las estimaciones del propio ministerio de Defensa solo el programa para la construcción del vehículo de combate sobre ruedas (VCR) 8x8 Dragón está generando en la región más de 8.700 empleos directos, indirectos e inducidos.

«Nuestra ventaja es que aquí la industria ya estaba creada», dice el portavoz del clúster

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Así, aguas abajo, la industria de Defensa asturiana la forman también compañías con un alto componente innovador. Las últimas incorporaciones a esta asociación son de empresas vinculadas con las nuevas tecnologías. El club empresarial asturiano ligado al Ejército lo forman ya una treintena de compañías ligadas con actividades tan diversas como la fabricación de ropa; de chalecos antibala o de planes de nutrición personalizados para los soldados.

La batalla entre regiones, aunque desde Asturias se insiste en que el objetivo es el de colaborar con otros territorios, la abrió hace solo unos días el consejero de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía, José Carlos Gómez Villamandos, que aseguró que la comunidad andaluza aspira a convertirse en "un polo de desarrollo tecnológico y de innovación vinculado a la Defensa". Por el sur, esa comunidad cuenta también con grandes empresas ligadas con el ámbito militar, pero más especializadas en la rama aerospacial.

También comienza a cuajar una idea similar en la vecina Galicia en torno al astillero de Navantia, donde se está desarrollando el programa F-110 que dotará a la Armada de cinco fragatas escolta polivalentes. Algo más maduro está la asociación en la también vecina Cantabria y que se ha puesto por nombre Clúster de la Industria de Defensa (CID) y el pasado agosto celebró elecciones para elegir a un nuevo presidente y que desembocaron en el nombramiento de Manuel Vila, máximo dirigente de la compañía Newtesol. Lleva en marcha desde julio de 2019 y entre sus objetivos está el de promover la cultura de la Defensa y apoyar a las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil con acciones puntuales y concretas. El asturiano, en contraposición, tiene un tamiz mucho más práctico e innovador.

En la comunidad de Aragón están intentando también montar una asociación que gire sobre esta pujante industria.

Mientras tanto Asturias va sacando ventaja al resto y el 24 de noviembre las compañías de este sector presentarán sus últimos desarrollos tecnológicos ante los altos cargos del Ejército. David González, portavoz del clúster asturiano, asegura que "nuestra ventaja es que esta industria ya está creada aquí, ahora lo que tenemos que hacer es modernizarnos y que sea sostenible medioambientalmente". Ahora el objetivo de este grupo de empresas es la de convertirse en un polo de atracción de talento que nutra a la región de empleos de alta calidad y buenos salarios.

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