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El nivel de ruido en Oviedo se redujo a la tercera parte en los últimos cinco años

El Ayuntamiento proyecta nuevas medidas para reducir el uso intensivo del vehículo privado con el fin de recortar aún más la contaminación acústica

Oviedo es ahora una ciudad menos ruidosa que hace cinco años. El Ayuntamiento acaba de publicar el mapa estratégico del ruido, con una conclusión: en el último lustro el nivel de contaminación acústica en la ciudad se ha recortado considerablemente. Según este estudio, la población expuesta afectada por contaminación acústica–principalmente la que genera el tráfico– se ha reducido un tercio. Si bien el problema es mayor o menor según los barrios. El centro de Oviedo, debido al tránsito de vehículos, es una de las zonas más afectadas.

Hay otras zonas de la capital que son especialmente ruidosas, como el barrio de la Argañosa y el de La Ería, que sufren también un importante tránsito de vehículos; lo mismo que Vallobín y La Florida; y el entorno del nuevo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), otro de los puntos negros del tráfico de la ciudad. En los nuevos barrios que están floreciendo al calor del centro sanitario confluyen los ramales de la autopista "Y" y la de la industria, que va de Oviedo a Gijón. Todo para facilitar el acceso al hospital desde otras zonas de la región, pero que han traído más contaminación acústica.

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento ovetense aprobó hace unos días este mapa del ruido que ha sido elaborado por la compañía Centro de Estudios y Control de Ruido (Cecor) y en el que se pone de manifiesto la importante reducción de la contaminación acústica. En las conclusiones del documento se asegura que "se ha reducido la población ovetense expuesta al ruido en un tercio en cinco años, pasando de 20.000 vecinos expuestos en 2017 a casi 16.000 en este 2022". El análisis es transversal, es decir, las medidas fueron tomadas hace un lustro y nuevamente ahora, con lo que el silencio que trajo el confinamiento no ha influido en los resultados.

El estudio realizado por esta compañía reconoce que la reducción de la contaminación acústica tiene su explicación por dos causas. La primera tiene que ver con una cuestión metodológica sobre la forma en la que se toman los datos. Y la otra está relacionada, dice, con las medidas que ha tomado el Ayuntamiento durante estos últimos años dentro del conocido como plan de acción contra el ruido. En ese programa de actuaciones figuraba, por ejemplo, la prohibición de que los coches circulen por las calles peatonales del centro de la ciudad. El Consistorio instaló cámaras para multar a los conductores que infringieran esa norma y provocó que en algunas de las calles más céntricas bajaran los decibelios. También está comenzando a hacer mella la concienciación que a todos los niveles administrativos se está haciendo para que la población abandone los medios de transporte más contaminantes por otros con menos malos humos, pero también menos ruidosos. Como, por ejemplo, los turismos híbridos o eléctricos, los enchufables. De aquella también se tomaron otras medidas adicionales, como la de instaurar carriles a 30 kilómetros por hora en los que las bicicletas tienen la prioridad sobre los turismos; aunque su utilidad como "carriles bicis" ha sido puesta en duda en diversas ocasiones.

En las conclusiones del estudio también se reconoce que el futuro plan de acción contra el ruido de la ciudad, que deberá renovarse en breve con nuevas medidas para profundizar en la contaminación acústica, debe ser ambicioso. El informe recomienda que "ese nuevo plan deberá focalizarse en mejorar el nivel de emisión sonora global de la red viaria, ya que ese foco sonoro es el principal causante de la contaminación acústica percibida en la ciudad". Es decir, el tráfico es el principal causante de esos excesos de ruido.

El primer teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, Nacho Cuesta, aseguró que "las conclusiones de este primer mapa estratégico de ruido son francamente positivas y nos indican que en Oviedo vamos en la buena dirección en la reducción de la contaminación acústica". También agrega, en línea con las conclusiones del estudio, que "aún queda mucho por hacer y debemos seguir impulsando medidas encaminadas a la progresiva reducción del uso intensivo del vehículo privado, potenciando medios de transporte alternativos como el autobús, las bicicletas o los patinetes".

Hay pocos rincones del concejo en el que los niveles de ruido hayan crecido durante estos últimos años, pero los hay. Por ejemplo, la zona de Guillén La Fuerza ha registrado un crecimiento de estos indicadores bastante alto. Tiene una explicación. El tráfico que atrae el HUCA, a tiro de piedra de esta zona de la capital, tiene la culpa de este crecimiento. También hay ascensos, mucho más tenues, en La Florida, especialmente por las noches, seguramente debido a la constante expansión urbanística que experimenta este barrio. El Cristo es otro de los lugares en los que esta contaminación acústica ha crecido en cierta medida, durante las noches principalmente.

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