La emigración a América, un fenómeno que se produjo en Asturias desde el siglo XVII, fue evolucionando hasta las postrimerías del XIX y del XX cuando los indianos fueron ganando en cualificación y formación, y por tanto, en reconocimiento social, hasta el punto de que ya no era esos "patanes" que se iban a la aventura sin saber lo que les deparaba el otro lado del Atlántico.

Así lo explicó ayer en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA Álvaro Ruiz de la Peña Solar, profesor emérito Honorífico de la Universidad de Oviedo, doctor en Filología Románica, que abrió el ciclo de Tribuna Ciudadana sobre Asturias y la emigración.

Ruiz de la Peña, que fue presentado por Enrique Álvarez-Uría, directivo de Tribuna Ciudadana, dio buena cuenta del tratamiento de la figura del indiano en la literatura, a través de autores como Clarín en "La Regenta", o Palacio Valdés en "Sinfonía Pastoral".

"Clarín nunca demostró un rechazo tan visceral por los indianos; de hecho, los de ‘La Regenta’ son tipos muy diluidos en la peculiar sociedad ovetense, aunque sí padecen el rechazo del estamento nobiliario", recalcó. También mencionó novelas como "Sonatina Gijonesa", escrita por José Fernández Barcia en 1919 y "Un hombre de nuestro tiempo", de Constantino Suárez, en las que se atisba esa concepción del indiano que va ganando prestigio social entre los estamentos más altos, a los que estos emigrantes enriquecidos aspiraban a pertenecer. La literatura refleja, del mismo modo, el choque social que sufrían muchos de los indianos al retornar y enfrentarse a los lugares en los que se habían criado, desde una posición diferente. "Esta transformación de la figura del indiano se hace más patente desde las postrimerías del siglo XIX a los años de la II República", señaló Ruiz de la Peña, que también llamó la atención sobre el nuevo fenómeno de indianos que retornan para invertir, poniendo como ejemplo los recientes casos del Real Oviedo, comprado por el grupo Pachuca, y el Sporting de Gijón, adquirido por el Grupo Orlegi, ambos mexicanos.