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Heridos un hombre y su hija en Oviedo al apagar un fuego en su piso de la avenida de Santander

Los ocupantes de la vivienda sufrieron de madrugada una intoxicación al extinguir las llamas, que calcinaron dos sillas y cuatro mantas

Vehículos sanitarios y de bomberos, en la zona del incendio, en la madrugada del ayer. | LNE

Un inesperado incidente desveló en la madrugada del viernes a numerosos vecinos de la avenida de Santander. El incendio, por circunstancias que desconocen, en una habitación de un piso del número 55 de la calle, terminó con sus dos inquilinos, una joven de unos 20 años y su padre, trasladados de urgencia al HUCA tras sufrir sendas intoxicaciones. Ambos consiguieron extinguir las llamas por sus propios medios antes de la llegada de los bomberos, pero presentaban importantes dificultades para respirar tras tragar abundante humo.

La voz de alarma saltó pasadas las tres de la madrugada. Todo apunta a que las llamas se originaron en una manta de la habitación y rápidamente se extendieron hacia más ropa de cama y el mobiliario del cuarto. Cuando los habitantes de la vivienda se percataron de lo sucedido llamaron al teléfono de emergencias a la vez que trataron por sus propios medios de extinguir el fuego.

Para cuando llegaron los bomberos, pasados unos minutos desde el aviso a los servicios de emergencias, ya no había fuego, pero el humo había causado estragos. El varón presentaba un severo caso de intoxicación, mientras que la joven, a pesar de respirar mejor, presentaba un claro cuadro de ansiedad con la tensión disparada y se decidió trasladarla junto a su progenitor para que ambos fuesen examinados por el personal de Urgencias del complejo sanitario de La Cadellada.

Al desalojo de la vivienda y la atención de los heridos le siguieron las labores de ventilación del inmueble. En su exploración, los efectivos del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) del Ayuntamiento de Oviedo hallaron cuatro mantas y dos sillas calcinadas. Los vehículos de bomberos dieron por resuelta la incidencia en torno a las cinco de la madrugada, retornando al cuartel del Rubín.

Los efectivos municipales consideran que este tipo de incidentes pueden evitarse con la simple instalación de un detector de humos. Aseguran que estos dispositivos son obligatorios en países europeos como Francia, Alemania o Reino Unido, tienen un coste de entre 20 y 50 euros y pueden resultar determinantes para salvar vidas. "Son un sistema muy efectivo para evitar casos de asfixia o adelantarse a la formación de incendios más graves", indicaron este viernes expertos del cuerpo ovetense ante los numerosos casos de incendios fortuitos que suelen ocurrir en las viviendas en horario nocturno por simples despistes como dormirse con un cigarrillo encendido o acercar demasiado materiales inflamables a las estufas o sistemas de calefacción.

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