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Oviedo solicita al Adif la cesión del puente de la Argañosa para poder rehabilitarlo

El Ayuntamiento propone también asumir la titularidad de la pasarela sobre las vías del barrio si es previamente arreglada por el organismo

Una mujer pasando por el deteriorado puente de la Argañosa, ayer. | L. B.

Oviedo lleva tres meses esperando por una respuesta a su petición de ayuda al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) para poder llevar a cabo un profundo lavado de cara del barrio de la Argañosa. La concejalía de Infraestructuras, dirigida por el primer teniente de alcalde, Nacho Cuesta, solicitó en el mes de junio al organismo dependiente del Ministerio de Transportes la cesión del viejo y deteriorado puente que conecta sobre las vías la calle homónima del barrio con Marcelino Suárez para poder acometer su rehabilitación.

La petición, todavía sin respuesta, fue acompañada de una segunda propuesta. El Consistorio se abre también a la posibilidad de hacerse con la titularidad de la pasarela peatonal elevada que une las calles Bermudo I y Favila, eso sí, siempre y cuando la misma sea previamente reparada por el administrador ferroviario, pues en la actualidad presenta un estado, en palabras del propio, Nacho Cuesta, "lamentable", que precisa de una importante inversión.

Esta propuesta del equipo de gobierno municipal busca complementar el ambicioso plan que tienen para esta parte de la ciudad. La pieza angular de los planes es la reurbanización de la calle Luis Sela Sampil, un proyecto que actualmente se encuentra paralizado tras la renuncia de la empresa adjudicataria del contrato, presupuestado en 240.000 euros, a afrontar las obras, que ha obligado al Consistorio a tramitar un nuevo concurso del contrato. "Al estar ya culminada la adjudicación no tenemos más remedio que resolver y volver a licitar", indica el número dos del gobierno local sobre una actuación que consideran prioritaria.

Avanzado deterioro

En caso de recibir una respuesta afirmativa por parte del Adif, el Ayuntamiento tendría vía libre para poner sus manos sobre el pequeño puente que en la actualidad presenta un avanzado estado de deterioro, con un cierre ferruñoso y lleno de roturas y un firme plagado de parches e irregularidades que obligan a los peatones y muchos peregrinos que lo utilizan a hacer malabarismos para no caerse. "Lo utilizamos muchos y no lo hacen más por miedo de encontrarse ratas o culebras por el camino", declara la vecina de la Argañosa, Milagros Pérez.

En el caso de la pasarela elevada, que también da servicio diario a muchos vecinos, el Consistorio considera que no procede asumir su arreglo, pero sí requerir al Adif que haga un esfuerzo por recuperarla. "Estamos dispuestos a asumir su mantenimiento a posteriori si ellos afrontan el coste de arreglarla", subraya Nacho Cuesta, consciente de la relevancia que tienen ambos pasos peatonales para unos vecinos que dicen no entender el abandono de las principales costuras existentes entre ambos lados de las vías del tren. "Es un poco vergonzoso que, sabiendo que pasa tanta gente por aquí, no hagan nada por adecentarlo al menos un poco", sostiene la joven Inmaculada González.

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