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Devuelven a un empresario de Oviedo 33.500 euros de IBI por no notificarle la revisión catastral

El Catastro no comunicó en tiempo y forma el incremento del valor de los inmuebles al ovetense afectado, al que le cobraron la subida

El Ayuntamiento de Oviedo ha accedido a devolver los recibos del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) que le había cobrado a una empresa de la ciudad porque no se le había notificado en tiempo y en forma el cambio de valor catastral realizado allá por 2012, hace una década, y que había elevado considerablemente el valor asignado a sus propiedades. En total, el consistorio tendrá que devolver al empresario cuatro anualidades que fueron cobradas de forma incorrecta, con lo que le reembolsará 33.500 euros.

El caso se remonta a hace una década, según explica el abogado que ejerció la representación del empresario, Arturo Fernández-Vigil, que es también el delegado en Asturias de la Asociación Española de Técnicos Urbanistas (AETU). En ese momento, el Catastro lleva a cabo un proceso de valoración o revisión colectiva del suelo en la capital asturiana en el que, como es el caso de este empresario, las propiedades sufren un incremento del conocido como valor catastral. Se trata de un índice sobre el que se calcula el IBI así como otros impuestos y tasas municipales. Sin embargo, el Catastro nunca le notificó ese cambio en la valoración, con lo que encontró un resquicio para poder reclamar.

En mayo de 2017, cinco años después de aquella revalorización, el empresario se reunió con la gerencia del Catastro para pedir explicaciones y para exigir que le dieran una notificación oficial de esos cambios. Se la dieron, pero ya era demasiado tarde. El caso llegó a la sala de lo contencioso administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Asturias y en su demanda, el empresario, asesorado por su abogado, aludió a esa falta de información. “Resaltamos que no se puede partir de que un ciudadano de a pie tenga que estar pendiente de los boletines oficiales para darse por enterado de algo que le afecte o perjudique sin que antes la administración no se esfuerce en intentar notificárselo al domicilio que le corresponde”, asegura Fernández-Vigil.

El caso es el que el Catastro, en su defensa, aseguró que sí que había intentado notificarle los cambios, pero lo hizo enviando la carta a un local comercial del centro de la capital asturiana que en ese momento estaba sin uso, cerrado, con lo que el sobre le fue devuelto. No lo envió a su domicilio fiscal, ubicado en el concejo de Llanera.

La sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, de octubre de 2021, da la razón al afectado frente al Catastro, lo que supuso, agrega Fernández-Vigil, “volver a empezar a discutir el valor catastral aunque, de manera inaudita, diez años después de que se fijara”.

Con esa victoria en forma de sentencia, el abogado eleva una reclamación ante el Ayuntamiento de Oviedo porque considera que las liquidaciones del impuesto sobre los bienes inmuebles (IBI) correspondientes a los ejercicios 2014, 2015, 2016 y 2017 no se ajustaban a derecho. La reclamación paró en 2017 porque en aquella reunión que el empresario había tenido con la dirección del Catastro sí que le habían remitido ya el nuevo valor de sus propiedades actualizadas. Lo hicieron en mano.

En su reclamación, el letrado recoge que la tasa se liquidó sin atenerse a la valoración catastral vigente porque, a ojos del empresario ovetense, el valor válido era el anterior a 2012. La reclamación, por la vía amistosa se había hecho el 4 de agosto, pero cuando el empresario y su abogado se preparaban para un nuevo pleito la reacción del consistorio les sorprendió. En una resolución fechada el 14 de septiembre. Es decir, solamente un mes y diez días después de su queja, el Ayuntamiento reconocía el error en la notificación del Catastro y asumía, por lo tanto, que las liquidaciones del IBI carecían de base imponible y legitimación jurídica con lo que procedía a devolver sin rechistar las cuatro anualidades del IBI. En total, 33.500 euros.

Los datos


  1. Cuatro anualidades. El Ayuntamiento, tras un fallo judicial, se ha visto obligado a devolver 33.500 euros correspondientes a cuatro anualidades del IBI (entre 2014 y 2017) por no haberle notificado el Catastro el nuevo valor de sus propiedades tras la revisión del año 2012. 
  2. Error en el envío. El Catastro trató de notificarle los cambios pero lo hizo enviando la carta a un local comercial del centro de Oviedo que estaba sin uso, en lugar de hacerlo al domicilio fiscal del empresario, en el concejo de Llanera.
  3. Reclamación. Ya con la sentencia del TSJA a su favor, el empresario reclamó al Ayuntamiento la devolución de las cantidades pagadas, lo que se produjo a mediados de septiembre.

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