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Los impuestos del año que viene, "congelados para que no suba más la presión fiscal"

El Ayuntamiento aprueba las nuevas tasas, contra los que piden que bajen (Vox) y los que reclaman más progresividad (Somos y PSOE)

El concejal de Economía, Javier Cuesta, ayer, durante el Pleno de aprobación de las ordenanzas fiscales. | Irma Collín

El Pleno del Ayuntamiento de Oviedo aprobó ayer, con el apoyo de la coalición gobernante de PP y Cs y el rechazo de los tres grupos de la oposición (PSOE, Somos y Vox), las nuevas ordenanzas fiscales que servirán para soportar el presupuesto del año pasado. En palabras del concejal de Economía, Javier Cuesta, se trata de "una congelación absoluta" de tasas y precios públicos "para que la presión fiscal se reduzca y que garantice, a la vez, unos servicios públicos de calidad". "No es el momento de subir la presión", resumió, "sino todo lo contrario".

Para la oposición, no obstante, la propuesta de Cuesta o no llega o se queda corta. A la derecha del PP, Vox considera insuficiente la congelación y acusó a los populares de no seguir las políticas de su formación en otras partes de España. "Es una propuesta paupérrima, lo que toca es bajarlos", resumió su portavoz, Cristina Coto. En la bancada de la izquierda, Somos y PSOE coincidieron en lo contrario, que la congelación no es suficiente cuando ya se había bajado el IBI diferencial el año pasado. Las dos formaciones apelaron a la progresividad fiscal. Rubén Rosón (Somos) lo hizo con el lema "impuestos, los justos, porque son de justicia" y Ana Rivas (PSOE) con el ejemplo de unas tasas que no son progresivas sino, afirmó, "lo contrario": "paga lo mismo de licencia el que quiere hacer una obra en su panadería que el que tiene una gran superficie".

Javier Cuesta defendió la congelación fiscal dentro de un cuadro de recesión, inflación galopante y malas perspectivas con el objetivo de "poner las medidas que permitan que el año que viene sea un poco menos complejo".

Además de la congelación, destacan en las propuestas fiscales del año que viene las decisiones sobre la nueva tasa de residuos, que junto con la actualización del contrato supondrá para el Ayuntamiento abonar 2,9 millones más pero que el gobierno local no repercutirá a los ciudadanos. También citó el concejal la exención de tasas de obras menores en la zona rural. El Gobierno aceptó, además, tres enmiendas de Somos, relativas a incluir en las bonificaciones para actividades culturales a los alumnos de la Escuela Municipal de Artes Plásticas y Escénicas, y otras dos relativas a mejorar bonificaciones en los servicios de teleasistencia y ayuda a domicilio.

El debate de la fiscalidad dio para otro tipo de reproches. Vox, por ejemplo, acusó a Oviedo de no haber conseguido atraer empresas y opuso el caso de Llanera, municipio con mayor número de empresas por habitante. Cuesta rebatió con las 118 empresas registradas en aquel concejo frente a las 1100 de aquí. Somos insistió en la necesidad de la redistribución de los dineros y no ejercer como "un Robin Hood a la inversa que llena de impuestos al vecino para depositar el dinero en los bancos" y el PSOE acusó al gobierno local de no haber puesto en marcha nuevas medidas de ayuda a los vecinos que más lo necesitan salvo las aprobadas ya en la época del tripartito. Cuesta negó esas afirmaciones e insistió en que fueron suyas decisiones como las ayudas de las que goza, citó, las familias numerosas en Oviedo, una de las zonas de España, insistió donde tienen mejor fiscalidad.

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