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Primer paso para la gran vía ciclista: un carril bici entre el Rubín y La Corredoria

El proyecto, de 3,4 kilómetros de longitud y que costará 1,7 millones, ya está en tramitación e impulsará la red para bicicletas de la ciudad

Dos ciclistas, por Oviedo.

Un carril bici de casi tres kilómetros y medio saldrá de la glorieta del Rubín, atravesará el polígono del Espíritu Santo, rozará Parque Principado, y acabará desembocando en el populoso barrio de La Corredoria donde conectará con otra vía para bicicletas similar que baja desde Guillén Lafuerza. En un futuro, no muy lejano, la intención es que el carril entronque también con los que ya se están desplegando en el vecino municipio de Siero y se fomente este tipo de transporte, mucho más sostenible y menos contaminante, en la zona central de la región. Los trabajos ya están en tramitación en el departamento de licencias del Ayuntamiento de Oviedo después de que dos áreas –la de Urbanismo que dirige el primer teniente de alcalde Nacho Cuesta y la de Seguridad Ciudadana que encabeza el concejal José Ramón Prado– hayan trabajado de forma conjunta durante los últimos meses para dar forma al trazado.

El proyecto tendrá un coste de 1,7 millones de euros y el plazo de ejecución –una vez que se superen todos los trámites burocráticos– andará rondando los diez meses. La tramitación del proyecto ya se encuentra en marcha, de hecho, a falta de lograr las últimas autorizaciones de algunos de los propietarios por los que pasará el trazado previsto.

Este será, además, el punto de partida del proyecto que maneja el consistorio ovetense para desplegar una gran red ciclista por la capital y el concejo, con más de cien kilómetros de carril bici con el que fomentar la movilidad sostenible.

La ejecución de los cien kilómetros de carril bici de Oviedo se hará por fases. La primera será la del Rubín. Este carril se conectará con el trazado de La Monxina a La Corredoria, el único existente en la ciudad –salvando unos metros en la calle Campo de los Patos– y se podrá pedalear sin interrupciones desde el Instituto Pérez de Ayala hasta la calle Colegio Carmen Ruíz Tilve, que circunvala Prado de La Vega. E incluso se puede llegar hasta el campo de fútbol de Guillén Lafuerza, localizado a solo unos pocos metros de distancia.

Mucho más al detalle, esta nueva vía ciclista partirá de la glorieta del Rubín, desde donde pondrá rumbo hacia el polígono del Espíritu Santo junto a una acera que aún está por construir. En ese primer tramo, que llegará a la glorieta de la calle Dinamarca, el carril destinado a las bicicletas tendrá tres metros de ancho; mientras que la acera ocupará dos metros y medio. Ambas construcciones estarán separadas por un bordillo de hormigón.

Al llegar a la citada glorieta de la calle Dinamarca, ya en el área industrial, la situación cambiará. Allí, el carril bici recorrerá el borde exterior de la rotonda y reducirá su anchura a los dos metros. En este caso los separadores serán de plástico. Tras analizar la zona, los técnicos y los gestores del Ayuntamiento de Oviedo han llegado a la conclusión de que, ya que se le va a meter mano a ese rincón de la ciudad, se aprovechará también para mejorar el pavimento de la glorieta que, según figura en el proyecto técnico, se encuentra en mal estado.

Al tomar la salida de la rotonda, el carril bici continuará su camino por una antigua vía del tren y por uno de los caminos que van paralelos al área industrial del polígono del Espíritu Santo. El proyecto señala que como se trata de una zona en la que hay poco tráfico –al contrario de lo que ocurre en las arterias que atraviesan la zona industrial– se limitará la velocidad máxima de los vehículos a 30 kilómetros por hora con el objetivo, se precisa, «de compatibilizar el escaso tráfico motorizado con el tránsito de ciclistas y peatones».

Siguiendo el viaje, el carril bici tendrá que cruzar la calle Dinamarca, una de las más transitadas del polígono, lo que obligará a desarrollar un nuevo paso de peatones en la vía. Y, de nuevo, aprovechando que se va meter mano a esa zona también se va a mejorar la seguridad vial de algunos de los cruces, además de un pavimento que en algunos tramos presenta un aspecto bastante deteriorado.

El paseo continuará por debajo de la autopista A-66 ya en las inmediaciones del complejo comercial de Parque Principado, delimitando con el vecino concejo de Siero. «El paso inferior de la autopista será objeto de una adecuación completa, con una limpieza general y una pavimentación en hormigón armado», según figura en el proyecto. Tras ver la luz del sol, el carril seguirá en paralelo a una senda peatonal ya existente hasta llegar al parque de Laviada, donde conectará con el otro carril bici: el que recorre el barrio de La Corredoria. El único que hay en la ciudad.

El nuevo contará con iluminación a lo largo de todo su recorrido, de sus 3,4 kilómetros de longitud, se hará con puntos de luz de cinco metros de altura que dispuestos cada veinte metros.

En paralelo al despliegue capitalino, el carril bici va cogiendo velocidad en Siero. Tanto que el consistorio sierense anunció hace unas semanas la construcción de una de estas vías ciclistas que llegará hasta los límites con el municipio carbayón con el objetivo de que el consistorio ovetense le dé continuidad.

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