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La nueva dueña de Expal incrementa la producción de la planta de Trubia

La alemana Rheinmetall promete mantener el nombre y el empleo de la factoría ovetense

La nueva dueña de Expal, la compañía alemana Rheinmetall, mantendrá el nombre de la compañía, el nivel de empleo y dotará a la factoría de Trubia (Oviedo) de más actividad, con la intención de hacerla repuntar. La germana, que tiene importantes lazos comerciales con la OTAN, quiere aprovechar el buen momento del mercado de la defensa que, al calor de los conflictos internacionales, cotiza al alza.

La antigua dueña de Expal, el grupo Maxam, llevaba tres años controlando la compañía en España y había troceado el negocio en tres partes. Ya se ha deshecho de dos de ellas. Lo que se le ha transmitido a la plantilla es que, gracias a este acuerdo, el negocio de la factoría trubieca engordará de forma considerable en los próximos meses. De hecho, en la comunicación que la empresa con sede en Düsseldorf divulgó hace unos días señala que con la adquisición busca reforzar su negocio de armas y municiones.

Lo que ya le ha dejado bien claro Rheinmetall a la plantilla asturiana es que no tiene previsto meterle mano al empleo. Más bien todo lo contrario. La nueva carga de trabajo podría dar lugar a nuevas contrataciones. Ahora mismo la factoría de Trubia cuenta con, más o menos, medio centenar de empleados. Aunque, apuntaron fuentes sindicales, la mayor parte de ellos son trabajadores temporales. Solo una mínima parte son fijos. Las centrales aspiran a revertir esa situación. "Con esta adquisición ganamos un importante valor estratégico en España que nos permite acceder a un mercado importante, con lo que consideramos que mantener la actual tecnología y la plantilla será esencial, así que todas las plantas (incluida Trubia) permanecerán abiertas", dijo el grupo.

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