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Una ventana a un futuro autómata desde Oviedo

Autómatas como "animales" de compañía o escaparate dinámicos son algunas de las tendencias en robótica que se muestran en el Calatrava

Robots que hacen las veces de animales de compañía o escaparates dinámicos: el futuro está en "Oviedo Tech"

Robots que hacen las veces de animales de compañía o escaparates dinámicos: el futuro está en "Oviedo Tech" VÍDEO: Amor Domínguez/ FOTO: Miki López

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Robots que hacen las veces de animales de compañía o escaparates dinámicos: el futuro está en "Oviedo Tech" José Luis Salinas

Aibo tiene forma de perrito, con las orejitas respingonas y un rabo que se mueve cuando se le pasa la mano por el lomo. Lo que ocurre es que el lomo es metálico, no hay pelo, y los ojos brillan y se mueven cuando Cati Rosas, de la compañía Casual Robots, le toca la cabeza. Aibo se mueve y hace ruidos de gusto con el contacto físico, pero no tiene vida, es un robot, y ni siquiera se llama así, ese es su apodo comercial, el que le puso Sony. La misma compañía que hace unos años decidió de dejar de actualizar su sistema operativo, provocando un enorme drama en Japón donde estos perrillos gozaban de una enorme popularidad. Se crearon entonces cementerios para despedir a la mascota virtual y Sony reculó. Aibo fue una de las estrellas ayer en el vestíbulo del Palacio de Congresos del Calatrava en la feria "Oviedo Tech", un festival para exaltar la robótica que, según los expertos, irá colonizando los hogares, los trabajos y la calle más pronto que tarde. Era como una ventana al futuro en la que todo el mundo quería acariciar a Aibo.

Cati Rosas sujeta en sus brazos a una vieja conocida, Nuka, una foca que desde hace años se usa para tratar del alzhéimer en las residencias de ancianos. "Somos uno de los países más envejecidos en España y estos robots formarán parte de nuestro futuro. Todas las formas están muy estudiadas, Nuka es suave y llama a la calma", asegura Rosas. Los hay también con estética humanoide, como Pepper, que daba la bienvenida en el vestíbulo a los visitantes, con baile incluido.

Detrás de unas cortinas, a media luz, en el vestíbulo del Calatrava, se esconde lo que los organizadores del Oviedo Tech definen como la tienda del futuro. Dos grandes maniquíes se alzan sobre un atril inmóviles, aunque uno tiene forma de robot y podría moverse si se lo ordenaran. Van cambiando de indumentaria solo con presionar un botón, con una especie de mando a distancia. Ricardo Cuenllas, también de Casual Robots, hace de maestro de ceremonias y va cambiando el ambiente de la tienda a su gusto. Ahora, en un croma colocado tras los maniquíes nieva con ganas y la recreación muestra como si ambos llevaran un abrigo. Uno llamativo, con muchos colores. "Hay ya varias empresas que están apostando por este tipo de tecnología, como Inditex o Ikea. es una forma de enfocar la venta desde otro punto de vista, porque el comercio online se lo está comiendo todo", asegura. Al lado de los maniquíes, una especie de habitación usa el mismo sistema. La decoración cambia con presionar un botón. Ahora la pared enladrillada y un segundo después es como un papel pintado a lunares.

Al otro lado de la cortina, un dron toma vuelo. Roberto Díaz Muras, de Esdronia, lleva el mando. Sus servicios van orientados al sector industrial –con el dron puede comprobarse el estado de un parque eólico o uno solar– o a la vigilancia, a la búsqueda de personas desaparecidas gracias a un sistema de detección de calor. "Con una cámara térmica es más fácil encontrar una persona que pueda estar desaparecida", señala. En ese momento, por el pasillo del vestíbulo pasa a toda velocidad Pudu, un robot camarero que va ofreciendo agua a los presentes. "¿Le apetece algo?", pregunta. Su dueño es Francisco Cembrano, de Astur Robotics, que le acaricia a Pudu la cabeza a lo que el robot responde: "No me toque los oídos". Ya hay uno de estos robots en la ruta de los vinos de Oviedo. "Su función es la de llevar platos de la cocina a las mesas", apunta Cembrano. Oviedo Tech continuará hoy en el mismo escenario abriendo las puertas a un futuro cargado de cables y sensores.

Los empresarios ovetenses, alucinados con el potencial de la robótica


La feria Oviedo Tech –para mostrar los últimos avances tecnológicos– abrió ayer sus puertas con el objetivo de acercar la robótica a los empresarios del sector servicios local, que quedaron impresionados por los avances expuestos. En la bajada del telón, como se ve en la imagen que acompaña a estas líneas, participó el alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, acompañado del concejal de Economía, Javier Cuesta. El regidor, animado por los empresarios, probó una de las gafas de realidad virtual e interactuó con algún robot, como Pepper.

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