Suscríbete La Nueva España

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El plan de Oviedo para el Naranco dejará a la vista el acuartelamiento del Llugarín, uno de los secretos del monte

Los 100 contratados por un año para acondicionar el monte liberarán de matorral seis fuentes, un nevero y los molinos de Villaperi y La Vega

Aspecto que presentan las ruinas del cuartel del Llugarín. | LNE

Las ruinas del acuartelamiento del Llugarín, un antiguo campamento militar instalado en la cara norte del Naranco, que estuvo activo al menos entre 1915 y 1919 y del que apenas existe información, serán acondicionadas gracias al nuevo plan previsto a lo largo de 2023 para poder acoger visitas guiadas sobre su historia. Fue en 2013 cuando se dio a conocer, tras descubrirlo Víctor Monte, en una de las numerosas investigaciones que, desde hace años, desarrolla por su cuenta en el Naranco. Además, los 100 parados contratados para el nuevo plan, que durará un año, harán visitables seis fuentes y dos molinos en ruinas, sepultados actualmente bajo matorrales.

Aunque no existen estudios exhaustivos sobre su historia, el historiador ovetense José Luis López del Vallado data el cuartel del Naranco en el año 1915. El estudioso atribuye su construcción al general Bernardo Álvarez del Manzano y existe documentación que acredita su funcionamiento como campo de tiro hasta 1919. Ahora, el Ayuntamiento quiere aprovechar el nuevo plan del Naranco para sumar este atractivo al de otros elementos como los búnkeres y trincheras del monte, que fueron acondicionadas durante el primer plan lanzado este mandato por el gobierno municipal de Alfredo Canteli.

El acuartelamiento es un conjunto militar presidido por una gran casa en forma de "L" de unos 65 metros de largo y 30 de ancho. En él, todavía se aprecian las cuadras para la caballería y varias troneras, además de una zona de tiro. A día de hoy, esa zona es una de las más frondosas del Naranco y es por esa razón que la construcción es poco conocida. El hecho de que el plan de empleo cuente con arqueólogos podría también arrojar luz sobre el pasado de este enclave del ejército.

De todos modos, la recuperación de espacios para ser visitados va mucho más allá. Los objetivos del plan enumeran una serie de fuentes cuya recuperación se sumará a varias decenas de surtidores acondicionados en el primer plan, finalizado hace casi dos años. Concretamente, se desbrozarán los entornos de las fuentes de Cuyences, El Xilguerín, Folgueras, La Yanada, Santa Olaya y El Canto. Estas limpiezas abarcarán más de 2.000 metros cuadrados de superficie, a los que cabe añadir otros 2.400 metros de limpiezas para dejar a descubierto las ruinas de los molinos de La Vega y Villaperi.

Los lavaderos del Canto y Les Fontanines, así como los neveros de El Pevidal completarán la nómina de actuaciones en puntos concretos que el Consistorio aspira a recuperar como impulso a los atractivos turísticos del principal pulmón verde de la ciudad.

Esta serie de limpiezas de monte siguen la línea trazada de convertir el monte en un gran paraíso deportivo y turístico. Uno de los ejes del nuevo proyecto de Alfredo Canteli para el Naranco prevé colocar en la cima una casa prefabricada de madera cuya gestión saldrá a licitación para ofrecer servicios de paquetes turísticos y deportivos a los visitantes.

El edificio provisional servirá de punto de partida para visitas guiadas por los neveros, los vestigios de la guerra civil o las principales masas forestales del totémico monte. El descubrimiento de lugares como los cuarteles del Llugarín supondrá un nuevo atractivo para las visitas que desde el año pasado se llevan organizando con gran éxito de participación. El Ayuntamiento quiere aprovechar este nuevo escenario para ofrecer un servicio de alquiler de elementos para la práctica deportiva. El acondicionamiento de 90 kilómetros de sendas para uso ciclista pretende abrir un mundo de oportunidades para el arrendamiento de vehículos como bicicletas convencionales o eléctricas, así como la organización de rutas a caballo.

Todas estas mejoras forman parte de las metas marcadas por la memoria de un plan de empleo cuya convocatoria será publicada de manera inminente. El Consistorio quiere firmar los contratos de un año de 100 desempleados en el mes de enero y comenzar en marzo a ejecutar materialmente las obras previstas en 73.000 metros cuadrados del espacio natural.

Cien empleos

La concejalía de Economía prevé contratar a través de este plan, por un periodo de doce meses a dos directores de proyecto, tres aparejadores, un topógrafo, 4 capataces, dos ingenieros forestales, tres administrativos, seis conductores 20 oficiales y 59 peones. Todo un batallón de 100 personas puesto al servicio de los planes del equipo de Alfredo Canteli para hacer del Naranco el gran espacio verde, deportivo y de la diversión a escasos minutos del centro de la capital del Principado.

Compartir el artículo

stats