"Historia Troyana Polimétrica", un manuscrito descubierto para el público moderno por Amador de los Ríos hacia 1860, ha sido tradicionalmente considerado una mera adaptación del "Roman de Troie" de Benoît de Sainte-Maure (narración sobre la guerra de Troya escrita en francés y fechada hacia 1170), que presenta la singularidad de introducir una serie de poemas (en concreto once) relativos a pasajes de la narración. Nuria Larrea, doctora en Filología, dedicó su tesis doctoral a realizar un estudio crítico sobre el manuscrito, con resultados revolucionarios. Ayer, en la Fundación Gustavo Bueno, la doctora Larrea ofreció, en una amena y nutritiva conferencia, su análisis y conclusiones sobre la naturaleza y la datación de la obra.

"Esto no es una copia o una traducción: es una adaptación. Tenemos que pensar que en la Edad Media tenían un concepto muy distinto al que tenemos ahora de originalidad: hoy se consideraría un plagiador a Gonzalo de Berceo o al Arcipreste de Hita", señaló Larrea al inicio de su exposición, en la que fue presentada por el historiador Javier González Larrea, que es además su hijo.

Nuria Larrea justificó su apreciación con un minucioso análisis de las modificaciones y las ausencias que el adaptador español hace del texto francés. Aunque las dos copias que se conservan están incompletas (Javier González Larrea precisó que una, que se conserva en El Escorial, es ilegible y a la otra, de la Biblioteca Nacional, le falta el comienzo y el final), Nuria Larrea se centró en algunos pasajes concretos para poner de relieve las diferencias entre el original francés y la adaptación al castellano. El llanto de Aquiles por la muerte de Patroclo (carente la "Historia Troyana Polimétrica" de todas las alusiones sobre la relación íntima entre los dos hombres) o la aparición del sagitario (que en la versión en castellano pierde su condición mitológica, en una muestra del "racionalismo" del autor) fueron dos de los pasajes que Nuria Larrea marcó como ejemplos. Asimismo, la filóloga se centró en los once poemas que se conservan, destacando su belleza y reconociendo a su anónimo autor como "un gran poeta".

En el último tramo de su conferencia, Nuria Larrea revisó la datación del manuscrito, tradicionalmente situado hacia 1270. Nuria Larrea resitúa la escritura de la obra en el reinado de Alfonso XI (1331-1350), en base a sus semejanzas con el "Poema de Alfonso Onceno" (1341-1343), que podría ser obra del mismo taller que produjo la "Historia Troyana Polimétrica".