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Teatinos pide prórroga para cruzar

«A los mayores no les da tiempo», denuncian los vecinos del barrio, que exigen aumentar la duración del verde para los peatones en los semáforos

El concurrido paso de cebra de Bermúdez de Castro para el que los vecinos piden ampliar el tiempo de prioridad para los peatones. | LNE

El concurrido paso de cebra de Bermúdez de Castro para el que los vecinos piden ampliar el tiempo de prioridad para los peatones. | LNE / Lucas Blanco

Lucas Blanco

Lucas Blanco

Los 12,33 segundos otorgados al peatón por los semáforos en el paso de cebra del número 24 de Bermúdez de Castro para cruzar la calzada se quedan muy cortos para muchos de los habitantes de Teatinos. La asociación de vecinos del barrio exige al Ayuntamiento la ampliación de la frecuencia de la preferencia peatonal, tanto para este concurrido paso de cebra como para otros en los que la población más vulnerable se las ve y se las desea para pasar sin recibir algún pitido de los conductores. «Para los mayores y personas con problemas de movilidad es imposible cruzar a tiempo», denuncia el presidente del colectivo «Paulino Vicente», Santiago Camporro.

Las quejas vienen de lejos, aunque fueron las crecientes voces de casos concretos en los últimos tiempos las que llevaron a la asociación vecinal a trasladar la propuesta hace un mes al primer teniente de alcalde, Nacho Cuesta. «De momento, no tenemos solución ni respuesta, pero confiamos en que nos tengan en cuenta», señalan desde un movimiento vecinal que en los últimos días está recibiendo más denuncias sobre la escasez de tiempo de varios pasos de cebra del barrio.

La buena predisposición generalizada de los conductores suele evitar conflictos. De todos modos, los viandantes con la movilidad más limitada reconocen haber vivido episodios comprometidos. «Camino mal y cuando veo que el semáforo está cerrado para mí y los coches tienen que esperar, me pongo muy nerviosa», indica la octogenaria María Álvarez, quien suele cruzar al menos un par de veces al día por Bermúdez de Castro ayudándose con un bastón. «Nunca llego al otro lado con el semáforo abierto», reconoce.

Santiago Camporro reconoce que «hay coches que tienen paciencia y respeto», aunque, al mismo tiempo, considera injusto que las señales luminosas den más preferencia a los vehículos de cuatro ruedas que a los que se desplazan valiéndose de sus dos «patas». «La ciudad tienen que ser para los peatones. Entiendo que los turismos tengan su preferencia, pero no que tengan la preferencia», subraya.

En el caso de Bermúdez de Castro, la situación se agrava. La cercanía de este paso de cebra a la concurridísima plaza de Ruiz de la Peña, conocida popularmente como fuente de las Palomas, hace que el tránsito de personas, especialmente niños y personas de edad avanzada, pasen continuamente por una zona en la que los semáforos apenas permiten llegar de un extremo a otro de la calle sin sufrir una pequeña fatiga.

Los peatones tienen que recorrer prácticamente un metro por segundo. Estas distancias pueden parecer asequibles para personas en plenitud de condiciones físicas, si bien, el problema surge cuando quien pasea es una persona mayor o con algún tipo de limitación motora. «En mi caso no suelo tener dificultades, pero sé de varias vecinas que se quejan porque se pone en verde para los coches muy rápido», declara Asunción Martínez, una mujer de Pumarín de mediana edad que habitualmente se desplaza a Teatinos a pie para trabajar.

Esta preocupación llevó a la asociación «Paulino Vicente» a plantear esta problemática a la concejalía de Movilidad, dirigida por el también edil de Urbanismo e Infraestructuras, el primer teniente de alcalde, Nacho Cuesta. De todos modos, desde el Ayuntamiento aseguran estar analizando si estas quejas tienen fundamento, aunque la última palabra la tendrán los técnicos encargados de la regulación del tráfico, dependientes de la concejalía de Seguridad Ciudadana, dirigida por el concejal popular José Ramón Prado.

Estudios de tráfico

Aseguran fuentes municipales que los estudios sobre el tráfico son algo frecuente. El ejemplo más claro y reciente está en la céntrica calle Santa Susana. Una petición de un vecino para colocar cojines berlineses a la altura de la plaza de España como recurso para evitar que los coches circulen por esa zona a altas velocidades llevó al personal de Seguridad Ciudadana a medir durante una semana cuántos vehículos y a qué velocidades circulaban por la parte superior del Campo San Francisco. Una vez finalizados esos estudios, los expertos decidirán si conviene realizar cambios o no. En Teatinos confían que su solicitud abra al menos las puertas a un estudio similar.

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