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El gran premio de Telmo, Aitor y Lucas

Los tres niños disputan una carrera con su coche eléctrico en el circuito británico de Goodwood, la última de la temporada

Aitor Gonsálvez, Lucas Pravia y Telmo García de la Mata, con su coche.

Aitor Gonsálvez, Lucas Pravia y Telmo García de la Mata, con su coche. / E. Peláez

Telmo García de la Mata, de Oviedo, y Aitor Gonsálvez y Lucas Pravia, de Las Regueras, han concluido la temporada con su coche eléctrico. Tienen 10 años y este fin de semana disputaron en el circuito de Goodwood, en Reino Unido, una prueba del campeonato Green power-Bridgestone, promovido por la Fundación Alfonso Líbano Firestone en colaboración con el grupo Bridgestone en España. El objetivo de este programa educativo es fomentar la movilidad sostenible y las habilidades STEM (Ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) entre niños y jóvenes de 9 a 25 años.

Los participantes diseñan y construyen sus propios coches eléctricos con los que luego compiten. "Acumulan siete carreras desde que comenzaron en 2022, tres cada año más la internacional de Reino Unido", aseguró Paula Fernández, madre de Telmo García de la Mata. El resto de las pruebas se disputaron en el País Vasco.

Aitor Gonsálvez, Lucas Pravia y Telmo García de la Mata, que acuden los tres al colegio "Príncipe de Asturias" de Las Regueras, están en la categoría Goblin, de la que forman parte los niños de 9 a 11 años, a los que se anima a interesarse por la ingeniería de una manera divertida e innovadora. Construyen su vehículo a partir de un kit que se les aporta acompañado de sus instrucciones. Son el único equipo de Asturias que ha participado este año en este proyecto educativo y "el único promovido por los padres del norte del país", dijo Fernández.

Su equipo estaba formado por seis componentes pero finalmente son tres los que siguen en el proyecto. Recientemente visitaron la Fundación Asturiana de la Energía (Faen) para compartir sus proyectos y lograron apoyo económico. En el circuito de Goodwood han participado en varias pruebas, entre ellas la conducción salvando los conos y con paradas, el desmontaje de una rueda en un tiempo determinado o un sprint.

"El próximo curso habrá más carreras a partir de marzo", indicó Paula Fernández, que destaca los beneficios de este proyecto educativo. "Aprenden mucho como hacer las cuentas, la dinámica de equipo o decidir quién realiza determinada labor", comentó para añadir que "requiere mucho esfuerzo".

El equipo, que se puso el nombre de HARS (Honesto, Activo, Rápido y Smart), tuvo que conseguir financiación para comprar el kit necesario para montar el coche, elaborado con material reciclado. Y para ello vendieron papeletas y también castañas en la feria de la castaña valduna de Santullano. Los tres niños aprendieron a trabajar en equipo gracias a un coach y para el logotipo les ayudó un diseñador gráfico. También asistieron a un taller de mecánica, en el que aprendieron a instalar un circuito eléctrico.

"Era el único coche de los que compitieron en Goodwood que llevaba luces y los únicos de fuera de Reino Unido", dijo Paula Fernández. Accedieron además a conocimientos de reciclaje y prepararon junto a las familias el viaje a Reino Unido. "Les enseñamos a sacar los billetes de avión y a hacer cálculos y a mirar opciones", explicó.

Todas las carreras en las que participó el equipo formado por Aitor Gonsálvez, Lucas Pravia y Telmo García de la Mata se celebraron en el País Vasco menos la última. "Si hubiese más participantes en Asturias se podrían hacer competiciones aquí. El próximo año va a sumarse un colegio de la región y nos pondremos en contacto con ellos para el asesoramiento", afirmaron las familias.

El último evento celebrado, el único de carácter internacional, reunió a más de 70 competidores. En las anteriores pruebas eran un máximo de dieciséis en cada una. "Estamos muy contentos con este proyecto", aseguró Paula Fernández.

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