La acusada de maltratar a un perro en Oviedo culpa al dueño: "Le dejé que lo cuidara en mi casa dos meses y cuando volví estaba en los huesos"

La ausencia del propietario del animal, también procesado por atarle el hocico para que no ladrara, obliga a suspender el juicio por tercera vez

El animal al que supuestamente maltrataron su dueño y una amiga de este en Oviedo.

El animal al que supuestamente maltrataron su dueño y una amiga de este en Oviedo. / LNE

"Soy una enferma de los animales. Éramos amigos y le dejé meterlo en mi casa para que lo cuidase. Hasta le dí mis llaves porque me fui con un novio dos meses y cuando volví me encontré el perro en los huesos y más de un metro de mierda". Tamara Fernández, que se enfrenta a ocho meses acusada de matratar a un pastor alemán llamado Abel en la primavera de 2019, señala al dueño del animal, también procesado por los mismos hechos, como único responsable. La joven, de 26 años, acudió la mañana de este martes al juzgado de lo penal número 1 para participar en una vista oral que fue suspendida por tercera ocasión, al no presentarse ni el otro acusado ni su abogado de oficio.

Fernández llegó a sentarse en el banquillo antes de la suspensión del juicio, pero se quedó con las ganas de dar su versión a la jueza. Sin embargo, de puertas para afuera si quiso aclarar lo sucedido. "Me encantan los animales, no puedo verlos sufrir", aclaró, atribuyendo su implicación en el caso a su deseo de ofrecer a "Abel", un can de cinco años, un mejor trato del que tenía en casa de su propietario. "Daniel Pastor -el otro acusado- era mi amigo y en su casa no tenía sitio para meter el perro. Lo tenía en la calle y decidí ofrecerle cobijo en mi casa de La Corredoria", rememora.

La mujer afirma que abrió las puertas de su casa al animal en marzo de 2019. Su dueño solía visitarlo en el cuarto que le había facilitado en su casa. El perro solía ladrar y, según su dueño, incluso mordía. Fue en lo que supuestamente se apoyaron para atarle el hocico con una cuerda. "Yo le dije que no podía tenerlo así e incluso le desaté la cuerda cuando me enteré que hacia eso", explica Fernándes sobre unos hechos ocurridos en una vivienda de Vipasa en el populoso barrio.

Pasado un tiempo, Tamara se fue a Grado a vivir con un novio. A pesar de marcharse, explica que dejó una copia de las llaves de la casa a Daniel Pastor para que atendiera al perro. Dos meses después volvió a La Corredoria y se encontró con una ingrata sorpresa. "Habíamás de un metro de mierda en la casa, el perro no comía y estaba en los huesos", declara sobre el momento en el que pidió insistentemente al que fuera su amigo que dejara la casa y se llevara al perro.

Su insistencia pareció dar resultado. El acusado se llevó al perro de la casa, el cual fue rescatado el julio de 2019 por agentes de la Policía Local en una nave abandonada, cerrada y tapiada de Almacenes Industriales, en Ciudad Naranco. "No tenía ni idea de que el perro estaba allí, me enteré por la prensa", apuntó la procesada, quien afirma estar ya cansada por la demora en la resolución judicial del caso. "Me está costando dinero y mucha salud", relató.

Su abogado, Javier Ordóñez confirmó que se trata de la tercera ocasión en que se suspende la vista. El procesado fue notificado del juicio, pero no se presentó, al igual que su abogado, al que el juzgado trató de localizar sin éxito antes de la vista. Todo apunta a que el letrado podría haber secundado la huelga de los abogados de oficio.

El can fue rescatado por agentes de la Policía Local hace cuatro años con una profunda herida en el hocico y daños en una pierna. El mismo fue trasladado al albergue de animales de la Bolgachina y precisó de antención veterinaria. Además de ocho meses de prisión, la Fiscalía solicita para ambos acusados tres años de sanción para trabajar con animales, así como el abono de los gastos derivados de la atención del animal.